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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avanzado que desde su Ejecutivo se va a pedir a la Comisión Europea que reconozca como zona poco poblada a los 267 municipios de las comarcas de Molina, Sierra Norte y las Alcarrias de Guadalajara por su carácter contiguo a las provincias de Cuenca, Teruel y Soria y por presentar problemas de despoblación "similares o incluso mayores".

Así lo ha señalado antes de intervenir en el Punto 4 del Debate, 'Derecho de estancia: Oportunidades, servicios y calidad de vida en los territorios de Europa', de la 242ª reunión fuera de la sede de la Mesa del Comité de las Regiones que se está celebrando en Mullingar (Dublín-Irlanda).

Castilla-La Mancha considera que las actuales Directrices de Ayuda Regional (DAR) utilizan una definición demasiado rígida de las zonas poco pobladas al limitarse al nivel NUTS3, lo que deja fuera a territorios que, pese a presentar graves problemas demográficos, no alcanzan ese nivel administrativo, ha informado la Junta en nota de prensa.

Junto al vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, y a la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo, el presidente castellanomanchego ha señalado que este reconocimiento permitiría a estos municipios, “como puede pasar en Teruel o en Soria y algunas otras zonas en Europa, por su especial circunstancia de población de despoblamiento, que puedan acceder a niveles de financiación superior y preferente en Europa, a deducciones y ayudas fiscales por encima de las que ya planteamos” con la Ley de Medidas frente a la Despoblación aprobada en 2021 en Castilla-La Mancha.

Por ello, se ha mostrado confiado en que esta provincia, al igual que Cuenca, que "además son vecinas de otras que tienen la misma catalogación, pueda aspirar a este grado que nos significaría un margen de ayudas, un margen de beneficios y de promoción, infinitamente mayor".

Deducciones autonómicas

En este contexto, el presidente regional ha recordado que las deducciones que se están planteando en las zonas con despoblamiento “son autonómicas, son las que hacemos nosotros”, y ha recordado que suponen que la Comunidad Autónoma “deja de recaudar del entorno de 100 millones de euros al año en beneficios fiscales para todas aquellas personas, empresas, autónomos y pymes, que se instalan o que viven en las zonas con despoblamiento”.

De este modo, se ha felicitado porque "hemos conseguido revertir no solo con las ayudas, sino con otras estrategias, servicios públicos, sanidad, educación e infraestructuras, la situación, y ahora mismo, una de cada cuatro personas que vienen a vivir a Castilla-La Mancha, y recuerdo que Castilla-La Mancha está en fase de crecimiento dentro de la media española, viene a vivir a zonas que están en el mapa de despoblamiento".

Este dato demuestra, a juicio de García-Page, que "por mucho que cueste, por muy difícil que parezca, a base de intentarlo, a base de programarlo, a base de tener estrategia, de tener plan, y Castilla-La Mancha es la única región en España y en Europa que lo tiene con una Ley propia, estamos consiguiendo darle la vuelta".