El PSOE de Castilla-La Mancha está dispuesto a redoblar la presión sobre su líder, Emiliano García-Page, para que opte a su cuarto mandato a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en las elecciones de mayo de 2027.
Así lo ha reconocido la consejera portavoz y vicesecretaria general del PSOE en Toledo, Esther Padilla, después de que el presidente autonómico se haya encerrado durante dos días junto a su Gobierno al completo en un 'sanedrín' celebrado en Viso del Marqués (Ciudad Real) para preparar el nuevo curso político y no haya ofrecido pistas sobre su futuro.
"En privado, Page dice lo mismo que en público, que no tiene la decisión tomada", ha reconocido Padilla respecto a una cuestión que el barón castellanomanchego siempre ha circunscrito a cuestiones familiares y personales.
En este contexto, este sábado se celebrará el Comité Regional del PSOE en la región, un foro que Padilla ha señalado como el lugar idóneo para que "muchas voces" pidan a Page que opte a la reelección.
La portavoz ha puntualizado que el líder de los socialistas castellanomanchegos "se ha ganado que respetemos su decisión", pero también ha reconocido sentirse "segura" de que "será un momento en el que se le pedirá que vuelva a ser nuestro candidato, porque es un aval, una garantía, no sólo para el Partido Socialista, sino para el progreso de esta región".
"Estoy segura de que voces habrá que se lo pidan porque le necesitamos", ha añadido.
Desgaste personal
En los últimos meses, Page ha trasladado en numerosas ocasiones que no tiene una decisión tomada. Los motivos que ha esbozado son los peajes personales que tiene que pagar en su cargo, especialmente en una época de especial confrontación con el Gobierno central y su partido a nivel nacional.
"Si fuera por ilusión, tengo toda la del mundo. Y ganas de que mi tierra no se deje arrastrar por la corriente, también", apuntaba el pasado mes de junio al ser cuestionado por su futuro. En este sentido, aseguraba que sigue "la estrategia de los ciclistas: el día que dejes de dar pedales, te caes" y que "mis hijos sí se imaginan Castilla-La Mancha sin mí".
Un desgaste que se hace más evidente en cuestiones como la reforma de la financiación autonómica, donde Page y el PSOE de Castilla-La Mancha han mostrado su rechazo más absoluto al modelo aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y que previamente había consensuado Ferraz con ERC.
La propia Esther Padilla, en su comparecencia de este miércoles, ha reconocido que Page no está solo en la defensa dentro del PSOE de un modelo alternativo más justo, pero que estas voces "no se atreven a hablar en público" por temer a recibir un "ataque brutal".
