La consejera de Desarrollo Sostenible ha lamentado que los vertidos de aguas fecales sin depurar que se llevan a cabo en la Comunidad de Madrid hayan convertido en una "cloaca" al río Tajo a su paso por Toledo.
Un señalamiento que se produce poco después de que la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss haya hecho públicas las conclusiones de un trabajo fin de grado presentado recientemente en la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica y que apunta a una presencia de bacterias fecales -escherichia coli y enterococos- hasta 40 veces por encima del límite establecido para la autorización del baño.
Gómez ha interpretado que esta "situación que se mantiene en el tiempo para nuestra desgracia" viene motivada, fundamentalmente, en "el incumplimiento del sistema de depuración de Madrid, que es una gran urbe", sobre todo en "parámetros de nitrógeno y fósforo".
Una situación que según ha enfatizado, permite el crecimiento de bacterias patógenas que "merman la calidad del agua".
La consejera ha explicado que el Gobierno de Castilla-La Mancha lleva a cabo una "revisión exhaustiva" de todas las depuradoras de la provincia de Toledo para evitar que se produzcan hechos de este tipo y "no nos consta que en estos momentos exista ese riesgo por parte de ningún vertido incontrolado".
Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha.
De ahí que haya advertido que "si hay restos fecales es porque algunas depuradoras estarán vertiendo de forma directa al río sin ningún tipo de tratamiento" aguas arriba.
Falta de agua
No obstante, Gómez no ha pasado por alto que estos capítulos de contaminación se agravan por la falta de caudal del río, que impide "diluir" las bacterias que puedan alojarse en su curso.
En este sentido, ha recordado que los caudales del Tajo están "muy regulados" y hoy por hoy suponen un "impedimento total para que corra agua de forma natural", ya que incluso cumpliéndose las cantidades que refleja la normativa vigente, "este verano hemos visto el cauce del río seco".
"¿Eso es un caudal ecológico o es un caudal artificial?", se ha preguntado la consejera, para más tarde argumentar que estudios de este tipo reflejan una respuesta "clara".
"Es realmente triste que un río tan magnífico como el Tajo, al que nos asomamos muchos ciudadanos todos los días, sea una cloaca", ha zanjado.
Estudio
El estudio publicado por la Cátedra ha sido confeccionado por la alumna Paula Redondo Bueno, y ha estado dirigido por María de los Llanos Palop Herreros y Raúl Urquiaga Cela.
La investigación se nutre de muestras recogidas en diez momentos entre noviembre de 2025 y mayo de 2026: tres en otoño, cuatro en invierno y tres en primavera, situando la época invernal como la de mayor concentración de patógenos.
Los puntos elegidos fueron Safont, junto al puente de Alcántara; la playa de la Incurnia; y el camino Albarreal del Tajo, cerca de la antigua central hidroeléctrica de Buenavista. Se trata de lugares que fueron zonas tradicionales de baño hasta 1972, año desde el que está prohibido bañarse en el Tajo en toda la provincia de Toledo.
En las muestras no se encontraron diferencias significativas entre las tres localizaciones, lo que apunta a un problema generalizado de calidad del agua y no a un único foco de contaminación.
