El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, augura "evidentes consecuencias en todos los órdenes" si se confirma el contenido del informe de la Policía Nacional sobre la crisis de Ceuta publicado en exclusiva por EL ESPAÑOL.
Según la información a la que ha tenido acceso este periódico, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CNIF) —unidad de inteligencia de la Comisaría de Extranjería—, atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos la planificación y ejecución de la entrada de 72.000 inmigrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, según las conclusiones del documento, que ha sido enviado a la juez de la Audiencia Nacional María Tardón y está en poder de la Fiscalía.
Page, a través de un vídeo grabado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia de la Junta de Comunidades, ha reaccionado a la exclusiva asegurando: "Es evidente que si se confirma la información del informe de la Policía y es enormemente exhaustivo, tiene una trascendencia muy, muy, muy importante, muy importante y que tiene que tener evidentes consecuencias en todos los órdenes".
Page reacciona a la exclusiva de EL ESPAÑOL sobre la crisis de Ceuta
El documento del CNIF apunta además a que la finalidad migratoria habría sido únicamente la cobertura formal de una operación dirigida a colapsar el sistema de control fronterizo español y eliminar la capacidad de respuesta de España.
¿Quién pidió el informe?
Más allá de las conclusiones del informe, Page pone el foco en una cuestión que considera especialmente relevante: por qué tuvo que ser la Justicia quien reclamase esta información a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
"Realmente me hago la pregunta de si ha tenido que ser una jueza la que pida un informe sobre lo que pasó. Si ese informe sólo lo ha pedido la jueza, si nadie más había pedido o planteado a la Policía Nacional, a nuestros servicios de inteligencia, que informaran", plantea.
El presidente castellanomanchego, que ya criticó duramente la falta de respuesta del Gobierno español a la crisis de Ceuta, considera necesario conocer todos los detalles antes de extraer conclusiones definitivas. "Es relevante porque hasta que no sepamos exactamente todo lo que pasó y todo lo que no pasó, francamente no podremos darle a renglón", sostiene Page en su mensaje.
La duda es si Gobierno de España y el Ministerio del Interior conocían la posible implicación de Marruecos en la invasión y, en caso afirmativo, tenían algún interés en ocultarla.
Las palabras de Page llegan horas después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haya reclamado al director general de la Policía, el albaceteño Francisco Pardo, que aclare desde cuándo disponía el cuerpo de esta información y que le remita los datos disponibles.
El Partido Popular ha pedido la dimisión del ministro después de asegurar que desconocía el informe. "Hoy Marlaska se hace el sorprendido con un informe de la Policía que advertía de la invasión de Ceuta. Lo negó durante un mes y ha quedado en evidencia. Marlaska debe dimitir por sinvergüenza, incompetente y mentiroso. No puede estar ni un minuto más al frente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", ha señalado el secretario general del PP, Miguel Tellado.
Por su parte, la portavoz 'popular' en el Congreso, Ester Muñoz, ha demandado también la dimisión de Marlaska esgrimiendo que el desconocimiento de este documento lo vuelve incompatible con el puesto que ocupa y, si en realidad lo conocía, "se decidió no hacer nada".
Operación planificada
Según la información firmada por María Peral en EL ESPAÑOL, el CENIF descarta que lo ocurrido fuese un episodio espontáneo derivado exclusivamente de la actuación de las mafias o de una convocatoria en redes sociales.
La Policía considera que existió una planificación previa y sostiene que gendarmes marroquíes dieron indicaciones a los migrantes para dirigirse hacia zonas concretas de acceso a Ceuta, mientras otros individuos de paisano habrían monitorizado el desarrollo de la operación.
El informe recoge además que el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva, la Policía había emitido una alerta ante un escenario de "riesgo extremo" por posibles accesos coordinados a nado y mediante el salto de la valla.
