Publicada

Castilla-La Mancha ha registrado un total de 170 muertes asociadas a las altas temperaturas durante el verano 2026, un total de 100 decesos menos que el pasado año en el mismo periodo.

Así lo refleja el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Ministerio de Sanidad, que fija el inicio del verano en el día 15 de mayo.

Del total de muertes registradas este periodo estival, 62 han correspondido a varones, mientras que 109 han sido de mujeres. El grupo de edad más afectado ha sido el de más de 65 años.

Asimismo, julio ha sido el mes más letal, con un total de 84 muertes, seguido de agosto con 56 y de junio con 30. Según el sistema, en la última quincena de mayo no hubo muertes.

Datos por provincias

En cuanto a los datos por provincias, Toledo ha sido la más afectada, con 75 fallecimientos por calor este verano.

Le siguen Cuenca, con 34; Albacete, con 31; Ciudad Real, con 26; y Guadalajara, con cuatro.

Castilla-La Mancha, la décima en el ranking

Según el MoMo, Castilla-La Mancha se sitúa con 170 decesos en la décima posición del ranking de comunidades autónomas que han sufrido más muertes debido al calor este verano.

La lista la lidera Cataluña, con 1.831; seguida de Valencia, con 521; Andalucía, con 473; País Vasco, con 404; Castilla y León, con 318; Galicia, con 303; Madrid, con 267; Aragón, con 219; y Navarra, con 171.

Por detrás de Castilla-La Mancha están Cantabria, con 145; Asturias, con 138; Canarias, con 89; Extremadura, con 66; Murcia, con 57; La Rioja, con 37; Melilla, con cuatro; Ceuta, con tres; y Baleares, con dos.

Recomendaciones

Para mitigar los efectos de este fenómeno, se insiste en la importancia de la hidratación y la estancia en espacios frescos o refrigerados.

Además, se pide a los ciudadanos la ingesta regular de agua y se les desaconseja el consumo de bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido de azúcar por su potencial deshidratante.

En paralelo, se plantea una especial protección para los colectivos vulnerables, especialmente las personas mayores, las embarazadas, las que tienen una movilidad reducida, las que padecen una adicción a las drogas y otras sustancias, y en las que concurren condiciones clínicas adversas.