Las cuatro autopistas de peaje que discurren por Castilla-La Mancha han mejorado sus resultados en 2025 y han contribuido al beneficio récord obtenido por la empresa pública Seitt, gestora de las vías rescatadas por el Estado tras su quiebra.
La sociedad ha cerrado el ejercicio con unas ganancias de 27,3 millones de euros, un 32,9 % más que el año anterior, según los datos facilitados por Europa Press. La cifra de negocio procedente del cobro de peajes en toda la red ha alcanzado los 96,5 millones, un 2,2 % más que en 2024.
La R-2 —une la Comunidad de Madrid con Guadalajara— ha ingresado 16,8 millones de euros por peajes, un 1,2 % más que el año anterior. Por su parte, la R-4 —atraviesa las localidades toledanas de Seseña y Ocaña— ha aumentado un 45,6 % su beneficio, tras el cobro de 15,7 millones.
La AP-36 —discurre entre Ocaña y La Roda (Albacete)— ha facturado 16,7 millones, lo que supone un crecimiento del 5,9 %. Entretanto, la AP-41 —conecta Madrid y Toledo— ha protagonizado el mayor avance porcentual, con un 31,5 % más que el año anterior y 4,5 millones en entradas.
La mejora de la AP-41 también se ha reflejado en sus resultados. La autopista ha reducido sus números rojos casi en un 90 %: durante el pasado ejercicio apenas perdió 230.000 euros frente a los 2 millones del año anterior.
El conjunto de las autopistas de peaje que quebraron tras la crisis financiera de 2008 y fueron rescatadas en 2027 por el Estado han obtenido un beneficio neto de 27,3 millones, por encima de los 20,5 millones de 2024.
Seitt ha cerrado el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 33,1 millones, un 11,9 % más que el año anterior, mientras que su cifra total de negocio ha ascendido a 101,3 millones, un alza del 4 % —estos datos también incluyen la actividad administrativa y patrimonial de la compañía—.
