El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha insistido en hacer "responsable" al presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, de los casos de corrupción que asolan al partido y le ha vuelto a exigir "respuestas".
Apenas 48 horas después de conocerse la sentencia del 'caso Mascarillas' por la que el exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha sido condenado a 24 años de cárcel y su mano derecha, Koldo García, a 19, el líder de los socialistas castellanomanchegos ha mantenido su postura de solicitar a Sánchez decisiones acordes con la gravedad de los hechos.
"En política, los ciudadanos nos exigen respuestas y también nos exigen soluciones", ha asegurado Page a preguntas de los periodistas durante la inauguración de la 64ª Feria Nacional del Campo (Fercam) en Manzanares (Ciudad Real), donde ha hecho una diferenciación clara entre "culpables y responsables".
"Culpables son solo los corruptos, pero responsables son todos los demás", ha apuntado en una alusión clara al presidente del Gobierno.
El barón castellanomanchego ha hecho estas declaraciones instantes después de que Sánchez haya comparecido en el Congreso de los Diputados para borrar de un plumazo cualquier posible atisbo de dimisión o convocatoria de elecciones. "Para mí la pregunta no es si debemos continuar, sino cómo no vamos a continuar", ha asegurado desde la tribuna de oradores.
Además, ha achacado "la sensación de corrupción generalizada" que, a su juicio "no existe", a un "debate colmatado con noticias judiciales, filtraciones, especulaciones, rumores y bulos".
"No sé lo que sabe"
Sobre la posible implicación que el jefe del Ejecutivo central pueda tener tanto en el 'caso Mascarillas' como en otros que se encuentran en fase de instrucción como el de la 'fontanera' Leire Díez, ha señalado que "desconocemos lo que sabe" Sánchez.
Eso sí, el principal opositor interno del líder nacional en el seno del PSOE ha partido de la base de que "la gente es buena por naturaleza" y ha recordado que España es "un estado de derecho" en el que "no podemos presumir que la gente es corrupta por definición".
De hecho, ha señalado a los corruptos como "una minoría muy minoritaria" dentro de los partidos que "afecta al conjunto" y cuyos comportamientos "repugnan a todo el mundo".
"No tengo duda de que al presidente del Gobierno también le repugna la corrupción", ha zanjado.
