El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado una convocatoria de ayudas dotada con 20,5 millones de euros destinada a financiar proyectos sociales desarrollados por entidades del tercer sector, con cargo al 0,7 % del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del Impuesto de Sociedades.
La consejera portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha informado en rueda de prensa de esta medida aprobada en el Consejo de Gobierno celebrado este martes en Toledo, destacando que el objetivo es atender a personas y familias en situación de vulnerabilidad y reforzar la red de atención social en la región.
Padilla ha subrayado que el tercer sector desempeña un papel "clave e imprescindible" como complemento de la atención pública, gracias a la cercanía con la realidad social de los municipios y su capacidad para detectar necesidades emergentes.
La convocatoria se estructura en ocho líneas de actuación que abarcan ámbitos como la inclusión social, la infancia y familia, la autonomía personal y la dependencia, la discapacidad y accesibilidad, la atención a personas mayores, la juventud, la igualdad y la atención a personas en situación de vulnerabilidad por motivos de salud.
Líneas de ayuda
Entre los programas que podrán financiarse se incluyen iniciativas para personas sin hogar, comedores sociales, apoyo socioeducativo a menores en riesgo, formación para cuidadores familiares, prevención del Alzheimer, mejora de la accesibilidad para personas con discapacidad, acompañamiento a mayores que viven solos y actuaciones en salud mental, adicciones o enfermedades crónicas, entre otros.
"Detrás de esta convocatoria hay personas concretas: una persona mayor que vive sola, un menor que necesita apoyo, una familia que atraviesa una situación complicada o una persona con discapacidad que busca autonomía", ha señalado la portavoz.
Padilla también ha destacado el carácter innovador de muchos de los proyectos impulsados por asociaciones, fundaciones y entidades sociales, así como la estabilidad que estas ayudas aportan al sector, permitiendo una mejor planificación y adaptación a los cambios sociales.
Asimismo, ha puesto en valor la solidaridad de la ciudadanía de Castilla-La Mancha, que hace posible estas iniciativas a través de la casilla solidaria en la declaración de la renta vinculada al IRPF. En 2025 se financiaron 557 proyectos con este sistema.
La consejera ha recordado además la evolución de estas partidas, que han pasado de 9 millones de euros en 2017 —cuando la comunidad asumió su gestión— a los 20,5 millones actuales, lo que supone un incremento significativo.
Estas ayudas, ha concluido Padilla, permiten financiar proyectos que llegan a gran parte de la población mediante intervenciones directas en prevención, sensibilización y acompañamiento especializado, incorporando además criterios para reforzar la atención en zonas rurales.
