Publicada

La exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, declara este jueves como testigo en el juicio por el caso Kitchen. Las intervenciones de quien fue presidenta de Castilla-La Mancha entre 2011 y 2015 y del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, marcarán la décima jornada de la vista oral.

Las respuestas que Cospedal articule en la Audiencia Nacional permitirán al tribunal que juzga la presunta trama de espionaje urdida en 2013 contra Luis Bárcenas, antiguo tesorero del PP, ahondar en el papel del partido en estos presuntos hechos, también en el hipotético vínculo entre los principales responsables de la formación y algunos altos cargos policiales.

La presunta acción parapolicial que se orquestó contra Bárcenas ha llevado al banquillo de los acusados a una decena de responsables de la cúpula del Ministerio del Interior durante el primer mandato de Rajoy.

Uno de los diez acusados es el comisario Andrés Gómez Gordo: se le imputan delitos de malversación, prevaricación y encubrimiento por los que la Fiscalía solicita 15 años de prisión

El policía Gómez Gordo fue un ex alto cargo de la Junta de Comunidades. Durante la presidencia de Cospedal, fue director general de Documentación y Análisis.

La investigación judicial lo ha señalado como número dos del comisario José Manuel Villarejo en el presunto operativo que intentó hacerse con los materiales que custodiaba Bárcenas y comprometían al PP.

También la propia Cospedal estuvo imputada en la macrocausa abierta contra Villarejo —de la que Kitchen es una pieza separada— durante dos meses de 2021. Sin embargo, el juez Manuel García-Castellón no halló indicios delictivos en la actuación de la exministra de Defensa ni estimó el contenido de un audio con una conversación con Villarejo.

Esta decisión fue ratificada por la Audiencia Nacional dos años después y por la Fiscalía Anticorrupción a principios de 2026.

El pasado mes de enero, el magistrado instructor Antonio Piña rechazó, una vez más, la imputación de Cospedal en el proceso contra Villarejo solicitada por el PSOE.

La resolución dictada por Piña afeó a los socialistas, personados en la causa, que, "de un modo perverso" hubieran intentado "trasladar a la opinión pública (...) un intento de protección de la señora Cospedal [por parte del Poder Judicial] que no se desprende de lo actuado".

En la misma línea se manifestó el fiscal César de Rivas, quien tachó "irrespetuosas" las acusaciones del PSOE de haber "escondido" los audios entre Cospedal y Villarejo. Tales proposiciones cuestionan "el necesario respeto institucional" y la "buena fe procesal".

Anticorrupción indicó que "no sólo no fueron ocultados, sino que, por parte de la representación procesal del PSOE, se ha tenido cabal conocimiento de que los mismos se encontraban incorporados a la causa".

Además, el Ministerio Público recordó que de esos archivos sonoros no puede extraerse "que Cospedal hubiera dado ninguna orden" al comisario investigado.

Bárcenas apunta "a los responsables del PP"

La declaración de Bárcenas el pasado lunes situó "a los responsables del PP" en 2013 como origen de la operación, una referencia que forzosamente incluye a la entonces número dos de Génova.

Durante seis horas de testimonio, el antiguo responsable de la contabilidad del partido citó expresamente a Rajoy, aunque no dedicó ninguna alusión directa a Cospedal.

El extesorero, condenado a 33 años de prisión por el caso Gürtel, afronta esta causa como acusación particular en calidad de perjudicado.

Asimismo, el empresario Ignacio López del Hierro, exmarido de Cospedal, ha relatado este miércoles en la Audiencia Nacional que fue él quien presentó a Villarejo a su entonces cónyuge, un encuentro que se produjo en la sede nacional del PP, pero del que apenas recuerda algún detalle —salvo que mentaron a la entonces alcaldesa de Valencia, Rita Barberá—.

Él "tenía interés", mientras que ella "no puso inconveniente", ha explicado el testigo López del Hierro ante el tribunal. No obstante, ha negado haber puesto en contacto a Villarejo con Gómez Gordo.

Este jueves será el turno de Cospedal. Se prevé que Gloria de Pascual, la abogada que representa al PSOE, formule algunas de las preguntas de mayor enjundia.

El eco inagotable de Cospedal

En marzo, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, volvió a subrayar la relación entre el entorno de la expresidenta con el círculo de Villarejo. "El número dos, el segundo imputado del caso Villarejo compartía despacho con Cospedal", dijo sobre Gómez Gordo.

"El número dos de Villarejo, al que le piden 15 años de prisión, el número dos del comisario de las alcantarillas que graba, que extorsiona, que chantajea, era director general pared con pared con Cospedal", remarcó.

En la misma línea se han manifestado diferentes responsables del Gobierno autonómico y del PSOE regional. El vínculo entre Cospedal y el imputado Gómez Gordo sostiene las críticas que formulan sus antiguos rivales políticos.

Más allá de las cuitas judiciales, el PSOE ha encontrado en la gestión que realizó la única presidenta del PP en la historia de Castilla-La Mancha un argumento permanente de movilización. Sus cuatro años de Gobierno son recordados con insistencia por el actual Ejecutivo socialista.

Retirada de la primera línea política desde 2018 —tras la victoria de Pablo Casado en las primarias del PP posteriores a la moción de censura de Pedro Sánchez—, Cospedal es socia principal del Despacho CMS-Albiñana y Suárez de Lezo y vicepresidenta del Real Instituto Elcano desde 2021.