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La consejera de Igualdad de Castilla-La Mancha, Sara Simón, ha afirmado este jueves que el burka "es un elemento que atenta directamente contra los derechos de las mujeres", al considerar que supone un mecanismo de ocultamiento e invisibilización, si bien ha criticado la intención de Vox al plantear su prohibición en el espacio público.

Simón se ha pronunciado así en rueda de prensa tras el rechazo en el Congreso de los Diputados a la toma en consideración de la proposición de ley orgánica presentada por Vox para prohibir el uso del burka y el nicab en espacios públicos.

La iniciativa planteaba sanciones económicas y otras medidas vinculadas a la seguridad ciudadana y a la "protección de la dignidad de las mujeres".

La consejera ha defendido que "deberíamos avanzar hacia una sociedad que, ante cualquier otro derecho, defienda y proteja los derechos de las mujeres" y que, en ese marco, se prohíban "elementos que ejerzan ese ocultamiento y esa invisibilización". No obstante, ha mostrado su sorpresa por que sea un partido de extrema derecha quien impulse la medida.

Derechos de las mujeres

A su juicio, la finalidad de Vox "no es la justicia ni proteger los derechos de las mujeres", sino "seguir sembrando debates que no son reales". En este sentido, ha acusado a la formación de tratar de vincular de manera interesada la violencia machista con la población migrante.

"Estamos demasiado acostumbrados a ver a la extrema derecha decir que toda la culpa de la violencia hacia las mujeres la tienen las personas que vienen de otros países, cuando sabemos que no es real", ha señalado, advirtiendo de que este tipo de propuestas "tienden a sembrar el racismo entre la población".

La iniciativa de Vox en el Congreso planteaba modificar la legislación para vetar el velo integral en espacios públicos en toda España, con el argumento de garantizar la seguridad y la igualdad. La propuesta fue rechazada por la mayoría de la Cámara, que cuestionó tanto su encaje constitucional como su oportunidad política.

En el ámbito regional, Vox también ha trasladado este debate a la esfera municipal. En Albacete, el grupo municipal ha solicitado prohibir el uso del burka en dependencias municipales, alegando motivos de seguridad y de identificación en edificios públicos.

Desde el Gobierno autonómico insisten en que la defensa de los derechos de las mujeres deben ser el eje central del debate, pero rechazan lo que consideran un uso partidista del feminismo. "La protección de las mujeres no puede convertirse en una excusa para promover discursos de odio", ha zanjado Simón.