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El Carnaval en Castilla-La Mancha no es solo una celebración, es un sentimiento con raíces profundas en la historia de muchos municipios. Algunos de ellos han tomado tal dimensión que han logrado reconocimientos nacionales. En este artículo te presentamos brevemente los cinco carnavales más singulares de la región que no te puedes perder.

1. Villarrobledo (Albacete)

Considerado uno de los más importantes de España y declarado de Interés Turístico Nacional, el Carnaval de Villarrobledo (Albacete) destaca por su carácter participativo. Una festividad que se extiende durante diez días en los que esta ciudad de 25.000 habitantes no descansa.

Sus desfiles adultos e infantiles son eventos multitudinarios. A partir del Miércoles de Ceniza el Carnaval de Villarrobledo encara su recta final con los platos más fuertes:

Concurso de bodas 2025 en Villarrobledo. Paco Camacho Carnaval.villarrobledo.com

El jueves 19 tiene lugar el hilarante "Concurso de Bodas" donde las peñas parodian enlaces matrimoniales y el sábado 21 se celebrará el Gran Desfile Regional de Adultos que reúne a comparsas de toda la región.

2. Miguelturra (Ciudad Real)

Declarado también de Interés Turístico Nacional, el Carnaval de Miguelturra arranca este viernes 13 de febrero con el tradicional "Chupinazo" que aguardan con nerviosismo la proclamación de las Máscaras Mayores, que tiene lugar el sábado.

Mascaras callejeras de Miguelturra. Ayuntamiento

Estas máscaras son los guardianes de la fiesta, figuras que se encargan de mantener viva la llama de esta celebración. El domingo 15 de febrero, Miguelturra se rinde al "Currucutú", momento en que las máscaras callejeras ataviadas invaden el centro del pueblo con el objetivo de no desvelar su identidad real.

Ya el domingo 22 de febrero, el Gran Desfile del Domingo de Piñata ofrece un despliegue de color e imaginación a través de las comparsas y peñas.

3. Herencia (Ciudad Real)

El sentimiento carnavalero despierta este viernes en Herencia con la Gala de Inauguración que entrega los Perlés de Honor y el mítico personaje del pijama de rayas, el Perlé, asume el mando para guiar a los vecinos y visitantes estos días de fiesta.

Perle y cabezudos-gigantes de Herencia. Carnavaldeherencia.es

Durante el sábado 14 y el domingo 15 de febrero, cada sector de la localidad desfila con orgullo por las principales calles y avenidas. El acto principal del Carnaval de Herencia es el Día del Ofertorio (17 de febrero) cuando se desarrolla la ofrenda al estandarte de Ánimas y las comparsas protagonizan un gran desfile.

El broche de luto lo pone el Entierro de la Sardina el miércoles 18 cuando los vecinos se reúnen en una sardinada popular tras la procesión y la quema de la figura. Todo conforma una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional.

4. Tarancón (Cuenca)

Hasta el 22 de febrero la localidad viaja hasta la década de los 60 y los vecinos se transforman en hippies, por las calles circulan Seat 600 y la música ye-yé inunda el ambiente.

La magia del Carnaval de Tarancón reside en su Fiesta de los Años 60, una cita que dura varias semanas, pero que alcanza su culmen el sábado 21 de febrero con la celebración de un mercadillo con ropa de la época, exposición de vehículos clásicos, música en directo, baile y un gran desfile donde cada uno busca su look sesentero en el baúl de los recuerdos.

Esta fiesta única nació en los años 90 cuando un grupo de jóvenes decidió rebuscar en los armarios de sus padres y rescatar las prendas que habían marcado toda una generación. Durante estas dos semanas, desarrollan cerca de 25 actividades para todas las edades. La Carpa del Carnaval instalada en el Parque Ferial se convierte en el epicentro de la fiesta.

Banderas de Ánimas de Malagón. Ayuntamiento

5. Malagón (Ciudad Real)

Malagón ofrece una experiencia festiva declarada de Interés Regional. El sábado 14 y domingo 15 se vive el impactante rito de la Tremolación de Banderas donde los abanderados de las Ánimas recorren las calles con un porte solemne y hacen bailar sus estandartes en honor a sus antepasados.

La devoción y el júbilo se entrelazan el lunes 16 y martes 17, los días grandes de la Hermandad. Es el momento en el que las banderas ondean con más brío frente a las autoridades y la parroquia, compartiendo espacio con la alegría de las comparsas. El adiós se produce el miércoles 18 con el cortejo fúnebre de la sardina que recorre el municipio y pone el colofón final a una tradición que cada año atrae a más curiosos.