El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, José Luis Ruiz Molina, ha ofrecido su primera valoración sobre el nuevo modelo de financiación autonómica presentado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y ha advertido que el sistema favorece a Cataluña mientras mantiene a Castilla-La Mancha por debajo de la media de financiación.
Ruiz Molina ha explicado que su análisis se basa únicamente en los dossieres de prensa y en la intervención de la ministra, ya que el Ministerio de Hacienda no ha facilitado datos detallados sobre el impacto del modelo en cada comunidad autónoma.
"Con la información que tenemos, está claro que este modelo, negociado exclusivamente con Cataluña, tiende a satisfacer principalmente los intereses de esa comunidad autónoma", ha señalado.
El consejero ha subrayado que un acuerdo de este tipo no puede considerarse equitativo para todas las autonomías: "Si Castilla-La Mancha hubiera negociado este modelo, habríamos puesto sobre la mesa todas nuestras propuestas y necesidades históricas. Un modelo acordado con una sola comunidad no puede satisfacer las demandas de todas las demás", ha explicado Ruiz Molina.
Desigualdad territorial
Según el consejero de Hacienda, el sistema no refleja los costes reales que enfrentan las comunidades para prestar servicios públicos fundamentales, sino que funciona más bien como una metodología para repartir la riqueza nacional entre territorios.
Además, ha calificado este enfoque como "regresivo", porque "consagra el principio de ordinalidad", defendido por Cataluña: "Las comunidades con mayor capacidad tributaria reciben más recursos y pueden prestar servicios en mejores condiciones, mientras que aquellas con menos capacidad económica se ven obligadas a ofrecerles en peores condiciones", ha afirmado.
"El modelo reduce la solidaridad interregional y otorga más financiación a los territorios con mayor renta per cápita. Castilla-La Mancha vuelve a quedar, con la información de la que disponemos, por debajo de la media", ha añadido Ruiz Molina, quien también ha criticado la falta de transparencia del Ministerio, que impide calcular con exactitud cómo afectará este sistema a cada comunidad autónoma.
El consejero ha insistido en que este modelo es incompatible con el principio de igualdad, que debería garantizar que todas las autonomías puedan prestar servicios públicos esenciales de manera equitativa. "Los servicios deben ofrecerse con igualdad, independientemente de la capacidad económica de los ciudadanos o del territorio en el que residan", ha recalcado.
Ruiz Molina ha precisado que, aunque el aumento global de fondos pueda ser positivo, "no sirve de nada que la tarta sea más grande si la distribución sigue siendo desigual". Además, puntualiza en que Castilla-La Mancha seguirá siendo "penalizada mientras otras comunidades, como Cataluña, salen claramente beneficiadas".
Además, ha subrayado que este modelo no solo prioriza los intereses del territorio catalán, sino que también puede reproducir desigualdades históricas entre comunidades autónomas.
"Es un sistema diseñado para favorecer a quienes más tienen, mientras que el resto de territorios quedan en desventaja. Castilla-La Mancha con la información que tenemos, continúa siendo una región infrafinanciada", ha concluido.
