La baja y el alta de un contagiado por COVID-19 en Castilla-La Mancha se realiza en una única gestión administrativa, de manera que no hará falta que la persona afectada tenga que volver a llamar a su centro de salud de referencia.

Así lo ha confirmado la consejera de Igualdad y portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández, a preguntas de los medios en una rueda de prensa junto al rector de la Universidad regional, Julián Garde.

La duración entre la baja y el alta es de siete días, tal y como ha recordado Fernández.

Asimismo, preguntada por la posibilidad de que las bajas se puedan tramitar con un correo electrónico a las gerencias de salud en cada provincia, la consejera portavoz ha señalado que "no sería raro" que se pudiera extender este sistema si así se resolvieran la sobrecarga de llamadas de los centros de salud.

Saturación

En línea con otros sindicatos, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) había alertado este miércoles sobre la situación "crítica" que padece la Atención Primaria en Castilla-La Mancha a causa de la alta incidencia de la variante Ómicron y la dedicación a tramitar bajas y altas laborales.

El propio presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, también había reconocido ser"consciente" de que "hay tensión en el ámbito de la Atención Primaria", valorando que "somos una de las comunidades donde ya se están estabilizando los datos" de la covid, "con el puro músculo sanitario".