La vacuna contra la COVID-19 sigue frenando los contagios y las muertes en las residencias, pero aún así siete ancianos han fallecido por coronavirus en estos centros de mayores en la última semana, cuatro de ellos en Castilla-La Mancha.



Una cifra que recoge datos de la semana del 12 al 18 de abril y que supone una disminución respecto a los 18 fallecidos en la semana anterior, según el informe que comenzó a publicar el Imserso a principios de marzo y que se actualiza cada viernes con la información aportada por las comunidades autónomas.



Los otros tres fallecidos de la última semana corresponden a Cataluña (1), Aragón (1) y Madrid (1).



Según refleja el informe, también han bajado en una semana los contagios, ya que de los 60 contabilizados en la semana del 5 al 11 de abril se ha pasado a 55 en residencias de mayores.



La cifra de contagios se eleva a 63 si se añaden a esas residencias los centros de personas con discapacidad y otros alojamientos de servicios sociales.



De todos modos, frente a los datos de enero, antes de que se empezara a administrar la segunda dosis y cuando se diagnosticaron 4.916 contagios, un mes después ya eran sólo 202 los contagios, descendiendo a 111 en la última semana del mes de febrero hasta los 63 actuales en todos los centros residenciales.



En lo que va de año se han contagiado 18.340 personas en los centros residenciales, de las que 16.655 corresponden a centros de mayores.



Nueve fueron las comunidades autónomas en las que no hubo un solo contagio la pasada semana en las residencias de mayores: Asturias, Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra y La Rioja, además de en Ceuta y Melilla.



Por el contrario, se registraron 16 en Aragón, otros tantos en Castilla-La Mancha, 7 en Madrid, los mismos en el País Vasco, 4 en Castilla y León, 3 Cataluña, 1 en Andalucía y otro en Cantabria.



El número de fallecidos desde el 1 de enero de este año hasta el 18 de abril es de 3.843 (21 por ciento de tasa de letalidad) en todos los centros residenciales, de los que 3.747 fallecieron en los de mayores (con un índice de letalidad del 21,3 por ciento).



Y si se contabilizan los fallecimientos desde el 14 de marzo del año pasado, cuando entró en vigor el estado de alarma, los fallecidos en todos los centros que tiene en cuenta el Imserso son 30.210, de los que 29.563 murieron en residencias de ancianos.