La incidencia acumulada de coronavirus a siete días en Castilla-La Mancha bajó la semana pasada hasta los 39,6 casos por 100.000 habitantes aunque las provincias de Guadalajara y Toledo lo tienen más alto, 84,6 y 51,4 respectivamente, por su "cercanía" a Madrid, según el director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha, Juan Camacho.



En rueda de prensa, Camacho ha informado sobre la incidencia de la pandemia de coronavirus y la puesta en marcha, desde este viernes, del teléfono de información sobre la vacunación frente a la covid-19, el 925 248 367, que está activo de lunes a viernes, de 8 a 22 horas, para aclarar dudas sobre aspectos concretos de la vacuna, aunque no es una línea de cita para la vacunación ni para resolver otros asuntos sanitarios.

Este viernes, ya les informábamos de que los 25 municipios con mayor incidencia acumulada de Castilla-La Mancha se encuentran en comarcas limítrofes con la Comunidad de Madrid.



Una incidencia regional media de 39,6 casos por 100.000 habitantes no se tenía en Castilla-La Mancha desde la primera semana de agosto, según Camacho quien ha resaltado los datos por provincia y ha dicho que los índices de Guadalajara y Toledo son mayores "por la cercanía a una zona con mayores valores de incidencia acumulada en las últimas semanas como es Madrid".



Ha precisado que habla de una cuestión "meramente geográfica" ya que si un núcleo de mayor incidencia "su cercanía y su interacción social hace que la incidencia acumulada de esas zonas también aumente", y ha avanzado que "posiblemente" la diferencia de casos entre las cinco provincias de Castilla-La Mancha aumente en los próximos datos que se conozcan.



La provincia de Albacete tenía esta pasada semana (última de febrero) 22,2 casos por 100.000 habitantes; Ciudad Real 19,4; Cuenca 23,9; Guadalajara 84,6, y Toledo 51,4 casos.

"Excelente noticia" después de la tercera ola

El director general de Salud Pública ha resaltado que conseguir esta media de 39,6 casos es una "excelente noticia" después de una tercera ola "que nos ha golpeado con especial saña", pero ha advertido de que "podemos estar razonablemente satisfechos de lo conseguido", pero no tranquilos ya que las cifras han mejorado "a base de muchísimo esfuerzo" tanto de los profesionales de la salud como de toda la sociedad.



"Precaución, prudencia y responsabilidad" es el mensaje que ha enviado porque "no hemos acabado" y todavía "queda mucho por delante", ha dicho Camacho quien ha admitido que se resiste a utilizar la palabra "normalidad" porque la pandemia sigue y "mientras tengamos riesgos de una cuarta o quinta ola hablar de normalidad no solo es irreal sino que es imprudente".



Respecto a la vacunación, ha detallado cómo se está actuando en los distintos grupos de población previstos en la estrategia nacional una vez que se ha completado "prácticamente" a los dos primeros, que son las residencias sociosanitarias y los profesionales sanitarios de primera línea, y ha dicho que en este momento hay ocho residencias afectadas, con ocho casos en total, un número que hace un mes era doce veces mayor en cuando a las residencias y casi cien veces mayor respecto a los afectados.



Se continúa vacunando "a buen ritmo" a los grandes dependientes y sus cuidadores principales, se ha completado la vacunación a los mayores de 95 años y se sigue vacunando a los mayores de 80 años que son unas 140.000 personas en Castilla-La Mancha.

Vacunación de cuerpos y fuerzas de seguridad

Además, esta próxima semana se iniciará la vacunación de las fuerzas y cuerpos de seguridad, bomberos, policías locales y personal de emergencia, comenzando con la Policía Nacional y la Guardia Civil, y también se comenzará al personal de los centros educativos, sobre lo cual ha explicado que hay un contacto "enormemente fluido" con la Consejería de Educación.



En estos grupos citados se comenzará a vacunar a los menores de 55 de años con la vacuna de AztraZeneca y a partir de ahí y en función de la disponibilidad de dosis continuar con otros grupos de edad.



Camacho ha señalado que en la vacunación a los mayores de 80 años se tiene en cuenta la cercanía, ya que la realidad de la comunidad autónoma es diferente y hay que tener en cuenta las opciones en los municipios mayores y en los pueblos pequeños.



Sobre el porcentaje de vacunas dispensadas por las diferentes comunidades autónomas en base a las que reciben, ha explicado que Castilla-La Mancha está por debajo de la media nacional (68 % frente al 75 %) por las distintas estrategias de gestión que tienen las distintas regiones, y Castilla-La Mancha ha decidido "parar ligeramente" antes de ir "a una carrera donde teníamos el riesgo de disponer de menos dosis de vacuna para la segunda".



En este sentido, ha recalcado que la vacunación es "una carrera de fondo", que va a durar varios meses y en la cual el "principal cuello de botella" sigue siendo la disponibilidad presente y futura de dosis.