La eurodiputada socialista Cristina Maestre considera que el acuerdo sobre los Fondos de Desarrollo Regional (FEDER) supone “un impulso a las zonas despobladas, el turismo sostenible y los grupos vulnerables, al tiempo que apuesta por la economía verde, el desarrollo de las ciudades, y la I+D”.



El acuerdo provisional alcanzado por el Parlamento y el Consejo establece las normas básicas de implementación de estos fondos, dotados con 234.000 millones de euros para los próximos siete años, de los cuales, 25.377 se destinarán a España.



“Se trata de fortalecer la cohesión social y territorial a través de diferentes programas, mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y fortalecer las zonas más desfavorecidas”, ha señalado Maestre, que es miembro de la Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo.



“Su principal novedad es que apuesta por una Europa digital, verde e innovadora", ha subrayado la eurodiputada castellano-manchega, quien ha apostillado: "será una Europa más conectada, pero sin olvidar la cercanía a los ciudadanos, a la actividad más pegada al terreno en lo regional o en lo local, y el Pilar Social, con políticas de acceso a la vivienda y contra la pobreza energética”.



El acuerdo defiende además el papel que juegan las regiones ultraperiféricas, como las Islas Canarias, y las zonas con despoblamiento, ha remarcado Maestre, quien ha apostillado: "Hemos conseguido sacar adelante una de las reivindicaciones de los socialistas españoles, que es la definición jurídica de las zonas despobladas".



Así, el despoblamiento se determinará en unidades administrativas NUTS3, el equivalente a nuestras provincias, e incluso inferiores y, además, se dará un enfoque integrado a las políticas de despoblación y se permitirá que los Estados puedan hacer planes específicos sobre despoblación con cargo a los FEDER.



El nuevo reglamento incrementa también el apoyo a las ciudades, con el aumento del 6 al 8 % del presupuesto destinado a desarrollo urbano sostenible, y una nueva Iniciativa Urbana Europea, para orientar los fondos destinados a las ciudades.



Además, se flexibilizan y simplifican los recursos, y se potencia la participación de las entidades locales y regionales en la elaboración y ejecución de los proyectos.



“Ahora urge sacar adelante los presupuestos cuanto antes y recabar la participación de la sociedad civil, que será vital para que estos fondos sean de verdad un instrumento útil para la ciudadanía”, ha concluido Maestre.