El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha pedido en la Conferencia de Presidentes que se celebra este lunes de forma telemática y en presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que cuando haya una solución médica a la pandemia Europa se haga cargo de que no falten vacunas y tratamientos para los países miembros.

Según han confirmado a Europa Press fuentes cercanas a la reunión, el líder del Ejecutivo autonómico también ha reparado en que los 140.000 millones de euros de fondos europeos que recibirá España destinados a incentivar la recuperación económica no son suficientes para arreglar los problemas económicos, razón por la que Page ha sugerido contar con el sector privado y con pequeños y medianos empresarios de España.

Tras defender que gran parte del sector empresarial está proyectando esperanza en su trabajo diario, ha urgido a saber antes de fin de año qué tipo de proyectos van a tener cabida a la hora de optar a parte de los fondos europeos, todo con el objetivo de no perder el tiempo. Consciente de que el conjunto de las autonomías va a ser capaz de revertir la situación, ha pedido que la salida de la crisis pase por una Europa más reforzada.

Ingenuidad, no frivolidad

García-Page ha considerado en el transcurso de la reunión que en Europa se han tomado medidas con ingenuidad, pero no con la frivolidad que lo han hecho otros países del resto del mundo.

Ahora, los fondos europeos suponen una gran esperanza, pero según ha reclamado tienen que ir primero a "tapar la hemorragia", además de atacar la "falacia" de los que contraponen economía a salud.

Con todo, el líder del Ejecutivo castellano-manchego asegura coincidir con los parámetros estratégicos planteados desde Europa, si bien ha pedido utilizar esos fondos europeos para afrontar un nuevo modelo económico a nivel continental.

Referencias amables a Castilla-La Mancha

El jefe del Ejecutivo autonómico, por otro lado, ha mostrado su agradecimiento a Von der Leyen porque, en un informe, la Comisión Europea ha realizado “unas referencias muy amables” en relación a las medidas que ha adoptado Castilla-La Mancha durante la pandemia, así como por el apoyo económico de la UE para afrontar la recuperación.

“Los fondos que se plantean son una enorme esperanza”, ha subrayado el presidente regional, quien ha añadido que tienen que ir dirigidos, “primero, a tapar la hemorragia, a taponar la herida, hablando en términos médicos”, además de a acabar con “la falacia” de los que contraponen la economía con la salud, pues “si no atacamos el virus, si no atacamos el problema, no arreglaremos la economía”, ha aseverado.

Comparecencia de Page en rueda de prensa

Posteriormente, en una rueda de prensa celebrada a partir de las 13,30 horas de este lunes, el presidente Page ha confirmado sus planteamientos en la Conferencia de Presidentes y ha anunciado que su Gobierno será firme en la toma de decisiones frente al covid. "No nos va a temblar la mano", ha dicho Page.

El presidente de la Junta ha anunciado que este martes por la mañana el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha adoptará las nuevas medidas en relación al Estado de Alarma aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez. Por la tarde, el Ejecutivo autonómico se reunirá con los agentes sociales y el miércoles volverá a haber un encuentro con el Gobierno central.

Defensa del Estado de Alarma

De igual modo, en una entrevista en Televisión Española, el presidente de castellnao-manchego ha defendido la aplicación del estado de alarma para contener la segunda ola del virus como mejor instrumento a la hora de tener que restringir con carácter nacional derechos fundamentales de todos los españoles, mostrándose más partidario de esta herramienta que de una hipotética modificación de la Ley de Salud Pública de 1986, tal y como proponía el PP.

No obstante, ha dicho que le parece bien actualizar cualquier legislación, aunque hubiera una ley que permita tomar más medidas al margen del estado de alarma, este instrumento es el idóneo cuando se trata de restringir derechos.

Además, ha avisado de que cualquier región podría utilizar una ley de Salud Pública mejorada "para otras cosas". "Cuando se limitan derechos fundamentales tiene que intervenir el Estado, es un problema territorial", ha insistido.

Con todo, ha reparado en que la pandemia "o se arregla en todos los rincones de España o no se arregla en ningún sitio". Por ello, ahora "lo importante es que hay una medida homogénea que permitirá ir a las regiones adaptar" su propia normativa.

"El Gobierno busca tranquilidad"

Sobre la duración del estado de alarma, ha reconocido que seis meses es mucho, pero un periodo razonable teniendo en cuenta lo "difícil" que tuvo el PSOE para sacar adelante las anteriores prórrogas en el estado de alarma que decayó en primavera.

La economía, la seguridad y la confianza "no pueden dejarse a salto de mata", y lo que el Gobierno buscaba era tranquilidad a la hora de tener ese sostén jurídico más allá de futuros debates.

Desde el principio de la pandemia se trabaja, ha dicho, de forma similar a lo que ocurre a nivel europeo, donde Bruselas toma algunas decisiones pero los países miembro las aplican.

"Estamos ante una vía muy experimental. Esto no estaba previsto, ni el estado de alarma está planteado para estas situaciones. Hay que seguir aprendiendo de la segunda ola", ha dicho, lamentando la crítica política en función de lo que diga el Estado. "Hay que dejar la lucha de partidos aparte".

Entiende que hay algunos dirigentes que "no quieren compartir" las consecuencias derivadas de restringir la movilidad y tomar decisiones que perjudican a la economía.

No comparte que la desescalada se hiciera mal, ya que este estado de alarma llega "porque no se ha controlado la situación". Todas las autonomías llegaron a endurecer el decreto ley que sirvió de base para afrontar la desescalada en verano "a medida que decían los datos"

El camino ahora tiene "una parte muy importante de verde e inmaduro" por lo desconocido, ya que "no hay una ciencia cierta", ante lo que los dirigentes políticos están aplicando el "sentido común" pese a las luchas partidistas.

"Llevo diciendo lo mismo desde el primer día. Las autonomías tenemos que gestionar la sanidad y hemos hecho lo que tenemos que hacer aunque hubiera mando único", ha defendido.

Pide al PP que "reflexione"

El presidente regional, en una rueda de prensa posterior, para dar cuenta de la reunión de la Conferencia de Presidentes, ha pedido al PP "que reflexione" sobre su apoyo ya que "en esto no puede vacilar". "Una cosa es atacar al Gobierno de España porque no es de tu propio partido y otra cosa muy distinta es abogar por un país en el que mañana el independentismo catalán o el nacionalismo pudiera separar a Cataluña del resto de España".

"Lo importante es que si mañana o pasado mañana España tiene que limitar derechos de españoles no quede en manos de ningún presidente autonómico y menos aún de ningún presidente independentista", ha subrayado, convencido de que no importa "quién toma la decisión sino qué decisión se toma".

Ha indicado que a él le da "lo mismo si Pedro Sánchez es del PSOE o Rajoy del PP" para pedir a continuación "el consenso que el conjunto del país hubiera otorgado a una decisión otorgada por un gobierno del PP" y "que ningún partido se fije en quién toma la decisión sino que solo miren si esa decisión es buena para acabar con el virus, sobre la base de que si no acabamos primero con el virus, no arreglaremos la economía", ha incidido.

En este sentido, ha agradecido al Gobierno central que, "pudiendo haber dejado en manos de Ayuso, de Page, de Vara o de Bonilla las decisiones, haya decidido algo más: que las decisiones también son de Sánchez", y ha finalizado señalando que no se puede "combatir la alarma del virus sin el Estado" y sin que esas decisiones pasen por el Congreso de los Diputados y por el Gobierno de España.

"Nadie quiere la alarma. Todos queremos el Estado, algunos quieren la alarma a base de acabar con el Estado, yo defiendo lo contrario", ha concluido.