El fiscal superior de Castilla-La Mancha, José Martínez, ha advertido este jueves del "inquietante ascenso" que han experimentado de nuevo, en 2018, los delitos contra la libertad sexual en la región, que ya que han subido un 17 por ciento.



Así lo recoge el avance de datos estadísticos relativos a la evolución de la criminalidad en la región, correspondientes al año 2018, que formarán parte de la Memoria anual de la Fiscalía y que ha presentado, este jueves en rueda de prensa, en el Palacio de Justicia de Albacete.



El número de diligencias previas por delitos contra la libertad sexual en la región, el pasado año fue de 711, frente a las 607 de 2017 y es el número más alto de la serie desde 2014, año en que fueron 451 y periodo que compara Martínez en su informe.



Ha indicado, además, que este tipo de delitos "están entre los que mayor preocupación despiertan" y ha incidido en que registran un 17% de subida en términos generales en la región, que "se suma al que ya se registró, en proporciones idénticas, en 2017, lo que hace que la cifra sea más preocupante todavía".



Además, ha advertido que resulta "especialmente relevante" el número de delitos contra menores de 16 años, que se incrementó en un 36% en 2018, al pasar de 85 a 116 casos en Castilla-La Mancha.



A preguntas de los medios de comunicación ha señalado, además, que el hecho de que cada vez haya más casos entre menores evidencia que "la problemática de los delitos sexuales ha variado, se ha transformado y ocurren más en el hogar o quizás una realidad que ya existía ha empezado a aflorar".



"Ahora encontramos un perfil completamente diferente, se produce en el seno familiar y tiene como víctima a un menor de edad y el agresor es una persona que forma parte de ese círculo de convivencia", ha indicado Martínez.



Sobre los delitos del homicidio y sus formas, Martínez también ha alertado de un aumento del 25% en líneas generales, pasando de 73 casos en 2017 a 91 en 208. De esos 91 casos, 49 fueron diligencias por homicidio y asesinato, en toda la región, con un aumento del 29% sobre 2017.



Por otro lado, el informe revela un descenso del ocho por ciento en los delitos de relaciones familiares, que pasaron de 1.355 diligencias en 2017 a 1.224 en 2018, y fue el impago de pensiones -con 786 casos, 15 más que un año antes- los que generaron más expedientes.



Sí bajaron, en un 36%, los delitos por abandono de familia en la región, que pasaron de 247 a 149.



Martínez ha subrayado, además, el descenso en los delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico, que pasan de 11.934 de 2017 a 11.309 en 2018, con un cinco por ciento menos de diligencias a este respecto.



La estafa, con 2.590 diligencias abiertas el pasado año en la región es el delito de los relacionados contra el patrimonio que más se repitió.