Hoy, 8 de septiembre, se celebra la Natividad de la Virgen María. En Miguel Esteban, ese lugar de La Mancha dónde nací y del que siempre me quiero acordar, se celebran las Ferias y Fiestas en honor a la Virgen del Socorro, la popularmente conocida como la “Socorrilla”.



El Ayuntamiento, con su alcaldePedro Casasa la cabeza, ha decidido suspender los actos que se venían celebrando tradicionalmente: concursos, conciertos, toros, catas de vino, degustaciones gastronómicas, actos deportivos y un largo etc. de actividades. Por suspender se ha suspendido hasta la elección de la “Reina de la Mancha” con más de 50 ediciones ininterrumpidas.



Una fiesta y un evento que reunía a decenas y decenas de pueblos de nuestra querida Castilla-La Mancha. Desde la prudencia y la responsabilidad, este año hay que priorizar la seguridad y la salud de todos.



La feria de Miguel Esteban siempre es el preludio de la vendimia, la principal actividad de un pueblo que mayoritariamente se dedica a la agricultura. Este año será una vendimia un tanto especial, porque será como siempre con mucho sol pero con mascarilla. Y lo que también es preocupante es que empieza la cosecha con la incertidumbre de los precios de la uva, unos precios como los de hace 40 años con los que no se cubre ni el coste de producción. Quiero denunciar que los agricultores son la única profesión que va a trabajar para perder dinero. Tenemos que terminar con esta injusticia y se deben establecer precios y rentas dignas para los agricultores.



Pero hoy quiero hablar de la devoción de los migueletes a su patrona la Virgen del Socorro, del fervor y la devoción de mis paisanos por la “Socorrilla”, como cariñosamente identificamos los migueletes a nuestra patrona.



De la misma manera que en mi pueblo, en otros muchos pueblos y ciudades se celebran sus fiestas. Quiero agradecer a tantos alcaldes, corporaciones municipales, párrocos, hermandades religiosas… que tanto hacen por mantener el “alma” de sus pueblos, la religiosidad popular y la fe cristiana con respeto y buscando siempre lo que une para hacer de nuestros municipios espacios de solidaridad y convivencia pacífica.



En estos momentos difíciles en los que sufrimos la pandemia de la COVID-19, quiero agradecer y poner en valor el trabajo de los alcaldes y concejales que, como administración más cercana, siempre están a pie de obra para aportar soluciones y ayudar a los vecinos, independientemente de que sea o no, competencia suya. Los alcaldes siempre tienen presente que, antes que autoridad, son servidores públicos. Gracias de corazón a todo el municipalismo que está de servicio 24 horas al día los 365 días del año.



En Miguel Esteban, como en tantos otros lugares, se ha suspendido prácticamente todo en estas fiestas, incluso la Solemne Procesión de la Imagen de Nuestra Señora del Socorro. Todo se ha suspendido menos la Eucaristía. Y es, precisamente en la celebración de la Santa Misa, donde los migueletes honramos a nuestra patrona, agradeciendo o pidiendo alguna gracia por su mediación. Este año, especialmente por todos los que nos han dejado.



Es momento de trabajar todos juntos para que nadie se quede atrás. Son momentos de responsabilidad, de cooperación, de ser propositivos, de hacer política con mayúsculas. En palabras del papa Francisco: “La política es una de las formas más elevadas del amor, de la caridad”. Son circunstancias para trabajar todos juntos por el bien común.



Hoy le pido a la Virgen que proteja a Miguel Esteban, a Toledo, a Castilla-La Mancha y a España.



Y quiero darle las gracias a la “Socorrilla” por haber permitido educarme en la fe cristiana, por haber aprendido el rezo del Rosario y la devoción de las Tres Avemarías, en la sencillez de un pueblo donde la devoción a su patrona la Virgen del Socorro, forma parte de nuestra historia, de nuestras raíces, del ser de los migueletes.

Vicente Tirado Ochoa es diputado nacional del PP por Toledo