Quiero dejar claro que vivir de la política es igual que vivir de cualquier otra profesión, ni más ni menos, pero cuando digo vivir de la política me refiero a gente que no ha tenido en su vida oficio alguno y jamás ha trabajado en algo distinto, por eso en ocasiones pienso que estas gentes deben de estar en un sin vivir pues cada cuatro años, o el tiempo que proceda, deben estar pensando a ver en qué posición se colocan en su partido, con quién y qué méritos hacer para ir en una determinada lista o si no es así, una vez apuntado a caballo ganador, esperar algún tipo de nombramiento para seguir viviendo, por eso decía antes que esto es como un sin vivir.

Una vez en una tertulia de las muchas que hacemos la gente, una persona reflexionaba sobre este tema y decía que para poder dedicarse a la política se debería exigir a quien lo desee que tuviera un currículum mínimo, como por ejemplo haber trabajado en una empresa solo un mes, no exigía mucho, para que supiera lo que era trabajar bajo las órdenes de alguien, la verdad que llevaba un punto de razón, o al menos así nos pareció a los demás.

No sé si la visión sobre el mundo real es la misma de quien se ha dedicado a la política toda la vida o de quien habiendo trabajado tiempo en una profesión entra en política, según pienso no puede ser que ambos la vean de la misma manera y para ello me fijo en un simple detalle, quien entra en política y antes ha trabajado en una determinada profesión no tiene una necesidad tan acuciante como quien no ha hecho otra cosa, y eso es evidente porque en un momento determinado puede volver a su trabajo, algo que no es tan fácil que el otro encuentre un sitio en la vida civil, y más si empezó siendo joven y ya tiene cierta edad y una familia formada, debe hacer lo posible e imposible para continuar en la política.

Si una persona no ha hecho nada más que estar en puestos políticos de elección o de asignación y tiene difícil de conseguir un puesto en la vida, es lógico y humano que luche para seguir viviendo y manteniendo a su familia, pero yo sigo pensando, y no pongo ningún pero, que le agobie la situación y pueda pensar antes en resolver su situación que en resolver otros problemas.

En el fondo, vivir de la política lo considero un arte, es decir, el arte de saber donde tienes que posicionarte para estar siempre en primera línea y con quien te pueda arrastrar a un determinado puesto, y si por el contrario eres una persona tan valiosa con unas grandes dotes serás tu quien lleves la voz cantante, pero para ser de estos últimos hay que tener un don especial y una gran capacidad para atraer a las gentes, pues de estos son los menos, según mi creencia.

Siempre he pensado, sigo pensando y estoy convencido de que la política es un servicio a la sociedad, un noble oficio y por tanto de mucha responsabilidad que requiere mucha dedicación porque se está tratando de resolver los problemas que la gente común sufre a diario, y eso conlleva el bienestar de la gente si se ha acertado con la resolución, y un problema añadido si se ha errado en el diagnóstico y posterior solución.

Frivolizar sobre los políticos no es muy correcto, otra cosa es que se les exija, pero esa exigencia también se debe para con cualquier profesión, aunque hoy día por una serie de circunstancias está devaluada, algo con lo que no estoy de acuerdo pero también es cierto que ciertas actitudes que han ocurrido ha llevado a esa situación.

Para terminar sería interesante que hubiera menos políticos profesionales y más sacados de la sociedad civil, así lo pienso y así lo escribo, y no sé si estoy en lo cierto y en el buen camino pero es mi pensamiento y nadie me va alejar de él salvo que me convenza con hechos.