Este lunes ha sido un día intenso en lo político. El anuncio de Pedro Sánchez de disolver las Cortes y convocar elecciones el 29 de noviembre ha puesto en marcha el reloj electoral y la maquinaria de los partidos. Dentro del PSOE, dos de las voces que con más insistencia habían pedido ese adelanto electoral durante la última legislatura han sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page y el expresidente del Gobierno, Felipe González. Curiosamente, los dos cerraban la jornada en el cine, disfrutando de manera distendida de Arriba Tutto, la primera película de José Mota como director que esta semana llega a los cines. Un pase privado al que también asistió el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez.

En el céntrico Cine Callao de Madrid, el actor y ahora también director manchego ha exhibido su ópera prima, una comedia dramática al estilo de la oscarizada La vida es bella que narra la historia de un niño que, de la mano de su padre, un cómico ambulante, aprende a mirar la vida a través del humor con el convulso inicio del siglo XX y la Guerra Civil como telón de fondo. Para ello, Mota ha contado con un reparto compuesto por Pablo Cabello, Karra Elejalde, Olivia Molina, Diego Anido, Mila Borrás, Luciano Scarpa y Eugenio Barona.

En este proyecto, Mota ha contado con la colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el patrocinio de la empresa pública Eturia Castilla-La Mancha, motivo por el que estaban invitados a este pase especial tanto Page como la directora general de Turismo, Comercio y Artesanía, Arancha Pérez.

El protagonismo castellanomanchego en el filme no se reduce a esa aportación. Entre las localizaciones escogidas por Mota y su equipo para rodar se encuentran el Monasterio de Uclés, en Cuenca. De hecho, entre las decenas de personas que Page saludó antes de la proyección se encontraba Fernando Núñez Rebolo, presidente del Grupo Ibérica y responsable de la fundación encargada de poner en valor el patrimonio histórico y cultural de esta joya patrimonial, antigua sede de la Orden de Santiago.

Pero de todos los saludos que se produjeron durante la velada, el más comentado ha sido el que ha tenido al barón socialista y al expresidente del Gobierno como protagonistas, dos de los socialistas más críticos con la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno.

Emiliano García-Page charlando con el presidente del Grupo Ibérica, Fernando Núñez Rebolo. JCCM

Así quedó constatado en el último acto público en el que ambos políticos coincidieron. Fue durante la celebración del encuentro España, su presente y su futuro, un evento organizado por la patronal toledana Fedeto el pasado 23 de junio.

Aquel día, con la condena al exministro José Luis Ábalo reciente, Felipe González pedía al presidente del Gobierno que asumiera la "responsabilidad política evidente" del fallo ya fuese dimitiendo o convocando elecciones. Una tesis, la del adelanto electoral, a la que Page se sumaba como respuesta a la situación derivada de la "cascada judicial" que estaba asediando al Ejecutivo por los casos Leire o Zapatero.

Al final no han sido los tribunales, sino los fallidos decretos de vivienda el detonante que ha abierto a Sánchez la ventana de oportunidad para convocar la cita electoral y, de algún modo, acceder a la petición de los socialistas más críticos con su gestión.