Lo que se desprende del resultado electoral andaluz es la normalización de Vox como actor político natural de la escena española. Al borde de la mayoría absoluta popular, me sorprende que el partido verde haya aguantado el embate de las aguas cuando unos y otros le arrean por todas partes en el mar mediático del país. Han aprendido la lección los de Abascal cuando antes de terminar la campaña electoral dijeron que jamás serían obstáculo para un gobierno de Moreno.
Aunque lo convirtieron en Moruno los días que duró la campaña. Si hay algo que no perdona el votante de la derecha es la inutilidad y ya vieron las orejas al lobo en Castilla y León después de dificultar los gobiernos de Aragón y Extremadura. Vox ha llegado para quedarse y no se irá por el desagüe como Ciudadanos, que meaban colonia y no conocían su elector. Ahora el problema lo tiene Juanma.
Se ha quedado al borde de la mayoría absoluta porque parece que a la moderación que defendía le faltan soldados que la mantengan. En esto ha triunfado Pedro Sánchez, que creo es el ganador de la jornada de ayer. Moreno lo ha intentado y ha hecho una campaña personalísima, encapsulando Andalucía del ruido mediático español, pero bien por Vox o Adelante Andalucía, los resultados han rebañado los restos y lo han dejado a las puertas de Granada. A ver ahora cómo recompone su discurso y lo amolda al documento que Feijoo ya firmó sobre la prioridad nacional. Lo iremos viendo en los próximos días.
María Jesús se ha dejado el acordeón en Ferraz, aunque eso ya lo sabíamos antes de que empezase la votación. Era la peor candidata posible, porque fue la encargada de defender el vergonzoso principio de ordinalidad que consagra la financiación primordial para Cataluña. Eso sí que es prioridad nacional. Al final, todo es alimento para Vox.
Por eso digo que el ganador en Moncloa es Sánchez, aunque se caiga su partido, se quemen las cortinas y arda la tramoya. Él busca el enfrentamiento con Trump, la huida hacia adelante, el líder que se enfrenta a las fuerzas del mal. Lo único que puede haberle dado dolor de muelas es lo de Adelante Andalucía.
Hace unos días, un líder sanchista de la región me dijo que la ultraizquierda votaría a Sánchez y eso también le haría ganar el año que viene. Pedro se come todo lo que se acerca, pero en Andalucía le han salido troskistas y el Kichi. Como decía el Selu, rey del Carnaval gaditano, con lo mal que rima su nombre… Si acaso con carril bici y poco más… Pues con dos ruedas y a pedales, han dado un mordisco importante.
La gran lección que dejan los comicios es que Vox se ha convertido en un actor determinante para el PP si quiere gobernar. Cuando el PSOE ha pactado hasta con Batasuna, el éxito mediático de la izquierda es haber trasladado el foco a la derecha y sus desencuentros. Por eso lo que suceda a partir de ahora será muy interesante. En la región, hay ya gobiernos en ayuntamientos y diputaciones de PP y Vox y será dentro de un año cuando pasen su primer examen. También en política interior, la vida cambia a pasos agigantados. Mucho tiempo después, se cumplirá la profecía de Guerra. A este país no lo va a conocer ni la madre que lo parió.