El derrumbe de parte de una torre del castillo de Escalona la pasada semana me llama a la reflexión por muchas razones. Lo primero es porque hemos visto las imágenes de ese derrumbe al segundo. Conclusión: siempre hay alguien grabando. Tengan claro que vivimos en un mundo en el que cualquier cosa que pasa en la calle va a estar en un móvil o en varios. Lo segundo que demuestra es que hay mucha gente muy ruin.
Al margen de los cuatro descerebrados que al ver las imágenes se ríen o se mofan de que se haya caído un castillo —eso no tiene solución porque no es cuestión de incultura, sino de falta de empatía y eso no se cura—me llama la atención lo rápido que salieron muchos a decir "ya dije yo que se iba a caer" y a culpar, claro está, a la administración de turno, en este caso el Ayuntamiento de Escalona.
Miren, yo soy la primera que exijo, en este y en todos los casos, que se depuren siempre responsabilidades. Pero lo primero que hace una persona normal ante un incidente así es alegrarse de que no haya ningún daño personal, lo segundo es enterarse bien de qué ha motivado el derrumbe y lo tercero es constatar que previa a la apertura al público del castillo —en este caso hace menos de un año—se hizo una adecuada revisión de la seguridad del mismo.
Si algo no está en orden entonces se argumenta, se demuestra y se denuncia, pero acusar y sembrar dudas sin pruebas es mezquino y, además, puede ser constitutivo de delito. El castillo de Escalona es visitable por una iniciativa del Ayuntamiento, pero también está en ese programa de la Diputación de Toledo de 12 meses, 12 castillos —que me parece una idea estupenda—.
Entiendo que esos 12 castillos, incluido el de Escalona, tendrán sus preceptivos informes en los que se asegura que no hay ningún problema para realizar las visitas. No estaría de más, visto lo visto, que el programa se llamara 12 meses, 12 castillos y 12 ITV de bienes patrimonio de la provincia.
Porque ahí está el tomate. ¿Cuánto cuesta el mantenimiento de un castillo? ¿Qué ayuntamiento, qué propietario particular, qué administración tiene el dinero suficiente para asegurar el buen estado de estos bienes patrimoniales? ¿Estos inmuebles deben ser chequeados o revisados solo cuando se aprecian deterioros o pasar una ITV periódica cada año, cada dos años? ¿Están siendo en general las políticas públicas suficientes para el mantenimiento de nuestro legado histórico en España en general y en Castilla-La Mancha en particular? ¿No sería mejor intentar prevenir que ofrecer ayuda para la rehabilitación una vez que ya se ha generado el daño?
Y, dándole la vuelta a la tortilla, ¿es una buena idea fomentar el turismo en estos castillos para que precisamente ese enfoque turístico ayude a sufragar el coste del mantenimiento de ese patrimonio? Yo, a esto último, digo sí. Ya que hay decenas de fortalezas y castillos en nuestra región a las que ya hemos llegado tarde, basta con mirar la lista roja de patrimonio de Hispania Nostra, intentemos fomentar, apoyar y enseñar lo que todavía nos queda vivo. Me llamo Ángeles y estos son mis demonios.