El primer almendro del año ha llegado con Page en El Hormiguero y Sánchez en la sauna. Allí se quedó instalado hace años y por allí pasa esta izquierda delincuescente que se nos ha quedado en los albores de la primavera. El listón es tan bajo que se diluye entre sus vapores y efluvios, dejando un paisaje moral más propio de Sodoma y Gomorra que de una ética precisa y de izquierdas. Yo pienso que Rufián ha comenzado la cruzada viendo que sus parámetros y prebendas quedarán diluidos en la propia sauna de la que todo sale. Hasta qué punto el elector de izquierdas piense ahogarse en los vapores de la doble moral es algo que por el momento desconocemos. De la policía a las saunas, pasando por los requiebros de los whatsapps, España se ha convertido en una Tangentópolis a la italiana. Sólo los almendros de nata resisten el hedor.

Un artículo como el que escribió ayer el director de este periódico en su columna dominical habría hecho caer a todo un gobierno o terminar con sus huesos en la cárcel. Los del Gobierno o los del director que eso escribe y que radiografía con una precisión de cirujano el entramado corrupto, alicatado hasta el techo, desde la sauna al cuarto de baño, de un régimen nacido en la ilegitimidad de origen con los cuatro rumanos y perdido ya desde luego en una legitimidad de ejercicio, basada en tráfico de favores, como cuando el tiempo de los chaperos.

La moral ni se crea ni se destruye, sólo se transforma y la chica de Sabiniano que repartía los sobres ha sido la que recogía los frutos de la cátedra tras pasar la gorra. La doctora honoris sauna es la más delincuescente de todo el panorama, junto al hermano, que pone letra y música, o al menos música, a un pentagrama que nació en Badajoz y murió a manos de la jueza. Colocaciones Sánchez SL sólo tiene ya como argumento el cerrado por derribo y el intento de no caer preso en la mazmorra como la gente de ETA. Aunque a esos ya los sacan de la cárcel mientras se olvida la memoria de Tomás y Valiente. “Harás cosas, Patxi, que nos helarán la sangre”, dijo una visionaria madre de Pagaza sobre el cadáver de su hijo recién asesinado.

Así las cosas, el primer almendro nace fundido y espectral, a no ser que la primavera enderece su camino y nos ofrezca otras sendas que nos lleven a Botticelli. Pedro se demacra entre la Otan y Page, que todavía donde puede dice las verdades del barquero. Sánchez sube el calor de la sauna para que ya nada se vea entre el vapor de las comisiones, los catálogos y los rescates. Los Macbeth, como los llamó Pedro Jota, van a aumentar la temperatura hasta hacer esto irrespirable. El mapa de fachas crecerá como las isobaras del temporal y los inviernos.

Sólo el partido y sus acólitos, cuando ya vean que se asfixian, podrán acabar el negocio. Ahora se infla el censo igual que los rumanos. No vaya a ser que la migración sea de ida y vuelta y Sánchez termine en Túnez como Craxi. Falta saber si estos serán los últimos almendros en flor para el Caballero de la Sauna desde Moncloa.