Necesito un desahogo. Necesito que me interesen los cotilleos. Necesito evadirme. Tampoco voy a ponerme muy dramática, que la semana que viene a estas horas, si nadie lo impide, estaré dándome una vuelta en góndola por Venecia. Bueno, en ferry acuático, que los pobres soñamos a lo pobre.
Sé que podría hablar de cosas gordas: financiación autonómica, política de vivienda, Irán, abuso sexual y laboral de Julio Iglesias a sus empleadas -menuda sorpresa-, retraso hasta 2027 del juicio del novio de Ayuso -otra gran sorpresa-, pero necesito que me embarguen pensamientos de cosas pequeñas, amables o curiosas a poder ser.
Lo primero... el fútbol, que da mucho dinero, pero es una cosa pequeña, muy pequeña. En mi casa andamos arrastrándonos por el suelo por la derrota del Real Madrid contra el Albacete. Es que mi hijo es muy del Madrid, pero yo a ese tipo de cosas las llamo justicia poética. Echar a Xavi Alonso, de la forma en que le echaron y por el capricho de cuatro niñatos, se merecía algo así. Y, de paso, gana el Albacete, que es de nuestra tierra. Felicidades.
No sé si José Bono será o no muy futbolero, pero digo yo que esta victoria le estará ayudando a pasar el mal trago de haberse quedado, aunque sea temporalmente, sin churros. Y ej que, perdón, es que el expresidente y exministro era cliente habitual del Catalino, la churrería del parque de la Vega de Toledo que debido a las obras en la zona ha tenido que cerrar sus puertas. Me dicen que Bono en persona, como cliente con influencias que es, ha estado en las negociaciones entre los dueños del local y el Ayuntamiento de Toledo para recolocar la churrería en algún otro sitio de la capital. ¿Es una fantasía, a que sí? La churrería la van a recolocar seguro, que no nos falten churros a los toledanos. Me pregunto se van a tener la misma deferencia con el resto de quioscos del parque. Si Bono no puede quedarse sin churros, mi madre no puede quedarse sin su horchata.
Sugiero al Ayuntamiento que le pida dinero a la Diputación de Toledo para ese fin. No sería la primera vez, ni la segunda... La última es que el Ayuntamiento quería comprar la antigua Escuela de Enfermería de Toledo para hacer una residencia de estudiantes -ya veremos cómo será la gestión y los precios de la residencia, pero ese es otro cantar-. El caso es que al final la compra la va a hacer la Diputación, que es, como ha dicho un concejal de IU, "la madre que hace el bizum al hijo cuando lo necesita". Me pregunto cuánto dinero directo o indirecto está yendo de la Diputación al Ayuntamiento de Toledo y cómo está repercutiendo eso en el resto de los municipios.
Imagino que no tiene esto nada que ver con ese movimiento independentista que ha nacido y crecido en Talavera de la Reina. Dicen que quieren ser otra provincia de Castilla-La Mancha. La cosa tiene gracia, sobre todo con el amor que le tiene Page a los independentistas. Me llamo Ángeles y estos son mis pequeños demonios.