Enfrentarse a 2026 con una página en blanco, que es lo que he hecho yo con el año recién iniciado, puede ser una pesadilla o un sueño cumplido. Pero ahí estamos todos ¿no? Dando los primeros pasitos en este 2026. Una página en blanco que iremos rellenando a trompicones o a velocidad de crucero, como se pueda.
Les voy a ser sincera, yo acabé el año como siempre. De migas y cañas por Toledo, con mi familia, mis amigos y este año con la inestimable presencia de un primo de Zamora, que se paseó un rato por nuestro Toledo, frío y neblinoso, haciendo lo debido: beber, probar unas migas infames y preguntarse aquello de ¿están locos estos toledanos?
Pues un poco sí, aunque no llegaremos nunca al nivel de los de Albacete, que esos inventaron el tardeo. Ahí lo dejo. El fin de año incluye, si tienes suerte como yo, muchos besos, muchos abrazos y muchos mensajes. Una exaltación del amor tan necesaria como efímera. A mí me encanta y participo feliz.
Incluso el presidente de nuestra comunidad autónoma en su mensaje navideño ha hecho esta exaltación de los valores que deben conducir a nuestra región. Nos recomienda García-Page que no entremos en el juego de la crispación y que no le sigamos el juego a los políticos que la fomentan. No puedo estar más de acuerdo, presidente. Me hubiera gustado, eso sí, que nos concretara un poco si cuando habla de políticos que fomentan la crispación para esconder sus miserias se refiere a Díaz Ayuso, a Núñez Feijóo, a Óscar Puente a Pedro Sánchez...
Y me pregunto también si es la coherencia, esa tan necesaria con la que estoy tan de acuerdo, lo que buscan de usted algunos periodistas cuando le entrevista en medios nacionales. Pero insisto, totalmente de acuerdo con fomentar esos valores de la honestidad y el sentido común en vez del frentismo y la polarización.
Una polarización que no es como nos quieren hacer creer, dos bloques enfrentados en las mismas condiciones. No. Es un bloque que insulta, que engaña, que inventa, que estafa, frente a otro bloque que resiste. Ahora coloquen ustedes- con pruebas y evidencias- a cada cual en el bloque que consideren.
Otra cosa que habría que desterrar de 2026 es la moderación. No se echen las manos a la cabeza porque en el club de los moderados actualmente lo que hay es mucho equidistante. Esos que quieren ser imparciales, neutros, buscar una posición intermedia. Y la equidistancia es lo contrario de la moderación porque no puede haber posiciones intermedias con la violencia machista, con el genocidio en Gaza, con la locura de Trump...
La equidistancia es un cáncer tan grande o más grande que la crispación. Ojalá 2026 nos aleje de los equidistantes, de los crispados, de los incoherentes, de los interesados, de los paniaguados. Menos mal que esto era una página en blanco.
Me llamo Ángeles y aquí siguen mis demonios