Durante muchos años tuve una pesadilla recurrente. Soñaba que me pedían mi título universitario y yo no lo encontraba, o que al repasar las asignaturas se me había olvidado cursar una y no estaba licenciada. Siempre me despertaba angustiada y siempre me acercaba a ver la orla y allí estaba yo, bien fea en la foto, pero estaba. Seguro que alguno de estos que interpretan los sueños sabría que esto que me pasaba era un síntoma de inseguridad, de temor a no ser lo suficientemente buena en mi trabajo... No sé.

Estoy segura de que Noelia Núñez, la diputada nacional del PP y vicesecretaria de no sé qué en su partido, nunca ha tenido esta pesadilla. Esta muchacha, monísima, no sale en ninguna orla universitaria, pero da igual, porque no ha tenido ningún problema en "equivocarse" en su currículum ni en dar clases en una universidad privada sin tener más titulación que el bachillerato.

Es una desfachatez y deja como a una auténtica principiante a Cristina Cifuentes; recordarán el llamado "caso máster". Cifuentes compró un máster, Noelia Núñez ni siquiera ha tenido que comprar nada. No es la primera, ¿eh? Conozco más casos y algunos muy cercanos, mintiendo impunemente, seguramente a sabiendas de muchos y con el beneplácito de otros. Lo importante, al margen de la ética y de la estética, es que este nuevo fraude curricular destapa muchos agujeros:

¿Cómo es posible que nadie, en el Congreso de los Diputados, compruebe la formación que acreditan sus señorías? ¿Cómo es posible que en una Universidad, por muy privada que sea, no se comprueben los títulos de sus docentes? ¿Cómo es posible que en un partido político, sea el que sea, se coman con patatas las patrañas de cualquiera que llegue allí dispuesto a hacer méritos? ¿O es que sí lo sabían? ¿Cómo estamos permitiendo, en este país, la implantación indiscriminada de las Universidades privadas -ya sé que todas no son iguales- que en muchos casos van a servir para que otras tantas Noelias sí tengan sus títulos universitarios, aunque no tengan la excelencia que esos títulos implican? ¿Cómo es posible que ante estas situaciones no sea obligado un cese inmediato? ¿Qué se puede esperar de gente que engaña con su propio currículum formativo, creen que pueden decir la verdad en algo?

No es que tengas o no carrera universitaria, es la cara dura que te gastas. También les digo una cosa, considerando que ahora ponen el birrete y la orla a los niños desde la guardería al bachillerato: la pobre Noelia habrá cantado tantas veces el Guadeamus igitur que se le habrá olvidado qué títulos tiene y cuáles no. Me llamo Ángeles y estos son mis demonios.