Las obras para convertir lo que hasta ahora son unos áridos terrenos de la localidad guadalajareña de Alovera en un rincón digno del mar Caribe ya han comenzado.
El macroproyecto Alovera Beach, que cuenta como principal reclamo con una playa artificial de arena blanca de 16.000 metros cuadrados y una gran laguna de 21.000 metros cuadrados para el baño en "aguas cristalinas", ya ha comenzado a construirse.
El complejo de ocio acuático, situado en el Corredor del Henares y a tan solo media hora en coche de Madrid, movilizará más de 29 millones de euros y aspira a convertirse en uno de los grandes reclamos turísticos del centro de España. Además de la playa artificial, contará con una amplia oferta de restauración, atracciones acuáticas y espacios para practicar deportes náuticos.
Las obras ya han arrancado.
El grupo empresarial liderado por Félix Abánades López —presidente de las constructoras Grupo Rayet y Quabit Inmobiliaria— impulsa el proyecto y ha anunciado mediante una nota de prensa el arranque de los trabajos, después de que este miércoles se firmara el acta de replanteo.
Según las previsiones de la empresa, el desarrollo supondrá la creación de más de 150 puestos de trabajo directos e indirectos. La compañía espera que la actividad tenga también repercusión sobre la hostelería, el comercio, los servicios y el transporte de la zona.
Para 2028
Según la hoja de ruta comunicada por la empresa, las obras se prolongarán hasta marzo de 2028, antes de la apertura prevista para el verano de ese año.
El recinto ocupará 104.000 metros cuadrados en pleno Corredor del Henares, a unos 30 minutos de Madrid. Su principal atractivo será una laguna artificial de 21.000 metros cuadrados de aguas cristalinas, rodeada de una playa de arena blanca de otros 16.000 metros cuadrados. La empresa presenta el proyecto como "una de las mayores playas urbanas de España".
A la zona de baño se sumará una oferta de restauración, atracciones acuáticas, deportes y actividades de ocio. "Su vocación es estar operativa durante la mayor parte del año", señala la promotora, que pretende convertir el recinto en un espacio para disfrutar de la playa, pero también para organizar eventos, espectáculos y celebraciones fuera de la temporada estival.
El diseño contempla diferentes espacios para públicos de distintas edades. La zona principal de playa contará con un chiringuito junto al agua, mientras que otra área estará orientada al público familiar, con espacios concebidos para la convivencia entre distintas generaciones.
El proyecto reserva también 2.000 metros cuadrados para un beach club dirigido al público adulto, con zonas de descanso, restauración y espacios chill-out.
Imagen del proyecto 'Alovera Beach'.
La oferta se completará con atracciones acuáticas de diferentes dimensiones, incluidas propuestas infantiles, y actividades deportivas y de bienestar. Entre las opciones previstas figuran deportes náuticos como el paddle surf y el kayak, vóley playa, pádel tenis y sesiones de aqua fitness.
Un proyecto anunciado en 2017
El inicio de las obras materializa una iniciativa que Rayet anunció por primera vez en 2017, vinculada entonces a una propuesta urbanística que incluía la construcción de 4.000 viviendas en Alovera. Desde aquel anuncio, el proyecto ha atravesado distintas fases administrativas y ha suscitado un debate sobre su viabilidad y su impacto ambiental.
En mayo de 2022, el Ayuntamiento aprobó inicialmente la iniciativa con los votos favorables de Alternativa Alovera, PP y Vox, mientras que PSOE y Unidas Podemos votaron en contra.
En septiembre de 2023, la primera licitación fracasó después de que la única oferta presentada, de Rayet Medio Ambiente SL, no cumpliera los requisitos exigidos en el pliego ni las condiciones establecidas por la Ley de Contratos del Sector Público.
El proyecto volvió a avanzar en septiembre de 2025, cuando el pleno municipal aprobó por unanimidad la adjudicación y el uso de los terrenos públicos para construir Alovera Beach. La concesión contempla un periodo de 40 años para desarrollar y explotar las instalaciones.
El Ayuntamiento ha defendido que los terrenos mantendrán su titularidad pública y que la operación no supondrá un desembolso para las arcas municipales.
La alcaldesa, Purificación Tortuero (Alternativa Alovera), ha argumentado que la parcela tiene un uso dotacional y que el proyecto permitirá incorporar un equipamiento de ocio a unos terrenos sin posibilidad de destinarlos a viviendas o empresas.
Los vecinos empadronados, además, tendrán acceso con descuento.
La promotora asegura que la iniciativa cuenta con el respaldo del Ayuntamiento y con informes favorables de organismos como la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe y la Confederación Hidrográfica del Tajo. También afirma que cuenta con un apoyo mayoritario de los vecinos del municipio.
Consumo de agua
La construcción de una gran laguna artificial en Guadalajara plantea interrogantes ambientales en una provincia expuesta a episodios de sequía. Ecologistas en Acción ha cuestionado la pertinencia de recrear una playa de estas características y ha advertido de que el llenado podría requerir 43 millones de litros de agua potable.
La organización también ha alertado sobre los posibles problemas de tráfico, aparcamiento y emisiones derivados de los desplazamientos de visitantes.
Frente a estas críticas, la promotora defiende el impacto ambiental de la tecnología que incorporará el complejo. Alovera Beach utilizará el sistema de Crystal Lagoons, compañía especializada en lagunas recreativas de aguas cristalinas que, según la información facilitada por la empresa, ha participado en más de un millar de proyectos en todo el mundo, incluidos desarrollos en entornos desérticos de Egipto y Emiratos Árabes.
La empresa asegura que su tecnología destaca por el bajo consumo de agua, ya que funciona mediante un circuito cerrado que permite reponer únicamente la cantidad perdida por evaporación. En este sentido, sostiene que "una laguna de estas características consume un 40 % menos de agua que un parque del mismo tamaño".
La promotora también pone el foco en el tratamiento del agua y el gasto energético. Según la nota de prensa, el sistema de desinfección por pulsos "disminuye hasta 100 veces el uso de productos químicos frente a las piscinas tradicionales".
En cuanto a la electricidad, afirma que estas instalaciones "sólo requieren de entre un 1,4 % y un 2,2 % de la electricidad que consume una piscina convencional del mismo tamaño", un dato que atribuye a una certificación de Bureau Veritas.
Proyecto de Alovera Beach
La compañía defiende asimismo que la ubicación del complejo permitirá atraer visitantes sin necesidad de viajar a destinos vacacionales más lejanos. En su comunicado, sostiene que la cercanía a Madrid y las buenas comunicaciones harán posible que el parque sea una alternativa a los destinos de playa para miles de personas y tengan "un efecto considerable en la reducción de emisiones de CO2".
