Iberdrola continúa reforzando su compromiso con la conservación de la biodiversidad en Castilla-La Mancha mediante una nueva fase del proyecto de recuperación del cernícalo primilla que desarrolla en su planta fotovoltaica de Barcience, situada en el término municipal de Bargas (Toledo).
El grupo energético ha suscrito recientemente un compendio de colaboración con la Junta de Comunidades que permitirá dar un nuevo impulso a este programa de conservación de una de las aves esteparias más emblemáticas y protegidas de la región.
Gracias a este acuerdo, los nuevos ejemplares de cernícalo primilla criados en el Centro de Recuperación de Rapaces Ibéricas (CERI) de Sevilleja de la Jara (Toledo) serán liberados en el primillar construido por Iberdrola dentro del parque fotovoltaico, incrementándose además el número de aves previstas inicialmente.
Imagen de un criadero voladero pollos cernícalo primilla en centro CERI.
Como principal novedad, estos ejemplares serán equipados con radiotransmisores, lo que permitirá realizar un seguimiento científico mucho más preciso sobre sus desplazamientos, supervivencia, asentamiento y éxito reproductor, generando información de gran valor para la conservación de la especie.
Este avance supone un paso más en un proyecto que comenzó con la creación de un primillar específico dentro de la instalación fotovoltaica y que, en apenas dos años, ha conseguido transformar un espacio donde no existían ejemplares de la especie en un nuevo enclave reproductor para el cernícalo primilla en la provincia de Toledo.
El programa ha permitido alcanzar cerca de una treintena de aves entre adultos y polluelos, con varias parejas reproductoras ya asentadas en las estructuras de nidificación instaladas por Iberdrola.
Un modelo de energía renovable que convive con la biodiversidad
La iniciativa desarrollada en Bargas (Toledo) forma parte del Programa Convive de Iberdrola, una estrategia que integra medidas de protección de la flora y la fauna en el diseño, construcción y explotación de sus instalaciones renovables.
Imagen del criadero voladero pollos cernícalo primilla en centro CERI.
Además del proyecto para la recuperación del cernícalo primilla, la planta fotovoltaica incorpora actuaciones dirigidas a favorecer la biodiversidad del entorno, como la instalación de colmenas para la protección de insectos polinizadores, el mantenimiento de cubierta vegetal natural y diferentes medidas de integración paisajística y ambiental.
La planta de Barcience produce energía 100 % renovable gracias a sus 50 MW de potencia instalada y más de 144.900 módulos fotovoltaicos, con capacidad para abastecer el consumo eléctrico anual de unas 25.000 viviendas y evitar la emisión de aproximadamente 15.000 toneladas de CO₂ cada año.
Reconocimiento nacional a un proyecto pionero
El compromiso ambiental desarrollado por Iberdrola en esta instalación ha recibido este año uno de los principales reconocimientos del sector. La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ha concedido a la planta fotovoltaica de Barcience el Sello de Excelencia para la Sostenibilidad, una certificación que distingue aquellos proyectos desarrollados bajo los más altos estándares de integración ambiental, creación de valor social y protección de la biodiversidad.
Renovables al servicio del territorio
Con esta nueva actuación, Iberdrola refuerza un modelo de desarrollo renovable que va más allá de la producción de energía limpia y que incorpora actuaciones permanentes para mejorar los ecosistemas donde se implantan sus instalaciones.
La colaboración con la Junta de Comunidades y con el CERI permitirá ahora avanzar en el conocimiento científico de esta especie amenazada y mejorar las tasas de supervivencia y reproducción del cernícalo primilla, consolidando el primillar de Bargas como uno de los proyectos de referencia en materia de conservación de fauna ligada a instalaciones de generación renovable.
