El 24% de las empresas de Castilla-La Mancha presenta un riesgo máximo o elevado de impago, lo que supone una mejora de un punto con respecto a hace un año, pero un deterioro de tres puntos frente a los niveles anteriores a la pandemia.
Ese es uno de los datos más relevantes que ofrece la radiografía del tejido productivo castellanomanchego elaborada por Iberinform con la solución de analítica avanzada Insight View.
Toledo concentra al 34 % de las empresas de la región y el 33 % de su facturación, seguida de Albacete (23 % de las empresas y 22 % de la facturación) y Ciudad Real (23 % de las empresas, 20 % de la facturación).
Las provincias con menor tejido productivo son Cuenca (11 % de las empresas, 11 % de la facturación) y Guadalajara (9 % de las empresas, 14 % de la facturación).
El 19 % de las empresas de la región se concentra en el sector del comercio, que representa el 31 % de la actividad económica. El sector industrial tiene un peso importante en la región: supone el 11 % de las empresas y es responsable del 39 % de la cifra de negocio.
Los sectores vinculados a la construcción y el mercado inmobiliario tienen también un peso relevante en el tejido (23 % de las empresas), pero su incidencia en la economía es sensiblemente más reducida (10 % de la facturación).
El sector primario (7 % de las empresas, 5 % de la facturación), tiene un peso superior al que presenta en otras comunidades autónomas. Es también relevante el peso de los servicios a empresa (9 % de las empresas, 2 % de la facturación). Por su parte, la hostelería (8 % de las empresas) apenas representa el 2 % de la facturación empresarial de la región.
De los gigantes a las micropymes
La distribución por tamaños empresariales muestra una fuerte dispersión. El 79 % del tejido está compuesto por microempresas que, sin embargo, apenas generan el 14 % de la facturación total.
En el otro extremo, la gran empresa, que ni siquiera alcanza el 1 % del total, produce el 32 % de las ventas de un tejido productivo que muestra cierta madurez.
El 22 % de las empresas, que acaparan el 55 % de la facturación, tiene más de 25 años. Al mismo tiempo, el 37 % de las empresas, que representa el 11% de las ventas empresariales, han sido creadas en los últimos diez años.
