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Según los últimos datos disponibles, correspondientes a 2023, las trabajadoras de Castilla-La Mancha perciben de media 22.608 euros anuales frente a los 26.766 euros de los hombres, lo que sitúa la brecha salarial en el 18 %.

Así lo refleja el informe "Ni tiempos parciales ni vidas a medias", presentado este miércoles en Toledo por CCOO Castilla-La Mancha en la antesala del Día de la Igualdad Salarial, que se conmemora este domingo día 22.

La secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud del sindicato, Ana Villaseñor, ha asegurado que "las mujeres llevan 13 años de retraso en materia salarial". Es decir, "las mujeres alcanzaron en 2023 los niveles salariales de los hombres de 2010, cuando estábamos en plena crisis económica".

Ana Villaseñor, secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud de CCOO Castilla-La Mancha.

Villaseñor ha explicado que los salarios de las mujeres tendrían que incrementarse un 18 % para equipararse a los de los hombres.

A su juicio, la brecha no responde únicamente a las nóminas, sino a una desigualdad estructural vinculada al tipo de empleo, la parcialidad feminizada, la segregación sectorial, la infravaloración histórica de trabajos desempeñados mayoritariamente por mujeres y una distribución desigual de los cuidados.

Contratos parciales

En Castilla-La Mancha hay 135.000 personas con contrato parcial, de las que 103.000 son mujeres, el 76,48 %. "La maternidad penaliza a las mujeres, también el cuidado a familiares dependientes, sus carreras profesionales e independencia económica se ven afectadas porque iniciar un proyecto familiar significa tener que abandonar", ha señalado.

En este sentido, Villaseñor ha añadido que la gente "hace matemáticas en casa, mira los salarios para ver quién se coge una reducción de jornada para cuidar" y generalmente lo hace la mujer porque cobra menos.

Las excedencias por cuidados reflejan esa realidad: 1.454 mujeres frente a 180 hombres en 2024.

Complementos masculinizados

El sindicato también pone el foco en los complementos salariales, que, según ha indicado, están masculinizados —nocturnidad, turnicidad, festivos, pluses de disponibilidad o realización de horas extra— y explican el 34 % de la brecha salarial regional.

Por ello, CCOO pide que en la negociación colectiva se definan los complementos con criterios claros y objetivos, vinculados a formación, responsabilidades reales o capacidades requeridas.

La brecha salarial se traslada igualmente a las pensiones, donde alcanza el 36,04 %. "Después de una vida trabajando, probablemente empalmando curros, dejando su salud y cobrando menos salario, las pensiones se ven totalmente afectadas", ha advertido Villaseñor.

Las mujeres con pensiones mínimas representan el 39,68 %, frente al 22,51 % de los hombres. "La etapa final de la vida de las mujeres no puede traducirse en pobreza femenina", ha señalado.

Para CCOO Castilla-La Mancha, cerrar la brecha exige más corresponsabilidad institucional y empresarial, así como reforzar la negociación colectiva y el seguimiento de los planes de igualdad. "No queremos ni tiempos parciales ni vidas a medias", ha concluido Villaseñor.