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La localidad guadalajareña de Maranchón contará con una explotación avícola de 55.000 gallinas abuelas, el escalón más alto en la pirámide de la producción de carne de pollo.

Estas aves no están destinadas al consumo, sino a poner huevos fértiles de los que nacen las gallinas reproductoras que, a su vez, producen los huevos que originan los pollos de engorde. En definitiva, se trata del origen de toda la cadena de producción.

La Dirección General de Calidad Ambiental del Gobierno de Castilla-La Mancha ha declarado el proyecto "ambientalmente viable" en una resolución firmada el 11 de febrero de 2026 y publicada este martes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM).

No obstante, la autorización no implica un permiso definitivo: la empresa promotora, Aviagen SAU, deberá cumplir todas las "prescripciones de la resolución" y obtener la Autorización Ambiental Integrada antes de iniciar la actividad.

La explotación se levantará en el paraje Los Lebrones, sobre suelo rústico protegido. La parcela abarca más de 62.000 metros cuadrados, de los cuales cerca de 15.700 se destinarán a edificaciones.

Se encuentra dentro del espacio Red Natura 2000 "Parameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo", aunque el órgano ambiental considera que la actividad será compatible con los valores naturales que esta zona protege.

Cinco naves

El complejo incluirá cinco naves: cuatro con capacidad para 10.800 aves cada una y una quinta para 11.800 machos. El ciclo productivo será anual, con 46 semanas de ocupación seguidas de un periodo de vacío sanitario.

El proyecto se integra en un conjunto de cinco explotaciones avícolas previstas en el mismo municipio. Durante la tramitación se presentaron alegaciones en las que se advertía de un posible "fraccionamiento artificial" del proyecto.

Aviagen ha rechazado esa acusación y defiende que las distintas instalaciones responden a criterios organizativos y sanitarios, no a una división encubierta de una macrogranja.

Consumos

En materia de recursos, se estima un consumo anual de 5.822 metros cúbicos de agua y una producción aproximada de 783 toneladas de estiércol.

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) advierte del impacto que podría derivarse de la "gran producción de gallinaza" si se suman las cinco granjas, y exige un contrato con un gestor autorizado para su tratamiento.

Además, Maranchón está declarado zona vulnerable por nitratos, por lo que deberá respetarse un límite de 170 kg de nitrógeno orgánico por hectárea.

Olores y distancias

La instalación se situará a unos tres kilómetros del núcleo urbano. Según el estudio ambiental, la emisión de olores no afectará a las poblaciones cercanas, aunque la futura autorización ambiental exigirá un plan específico de control de olores y la aplicación de las mejores técnicas disponibles para minimizar las emisiones.

El informe prevé la creación de entre cinco y siete empleos directos por cada granja y tres o cuatro adicionales en servicios comunes, lo que supone 39 puestos fijos en total, además de los indirectos.

La declaración ambiental caducará si el proyecto no se inicia en un plazo de cuatro años, y el Ayuntamiento de Maranchón no podrá conceder licencia de obra o actividad hasta que la Junta otorgue la autorización definitiva.

Con estas condiciones, la Administración regional considera que el proyecto es ambientalmente admisible y compatible, aunque quedará bajo vigilancia en aspectos clave como el uso del agua, la gestión de estiércoles, los olores y la protección de la fauna.