La empresa alemana Mahle ha planteado un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a los trabajadores de la planta que posee en Motilla del Palancar (Cuenca) y que recoge el despido de 170 trabajadores.
Unas intenciones que se producen solo un año después de que esta multinacional, dedicada a la fabricación de componentes para la automoción, anunciara un primer ERE con 550 despidos que tras la negociación sindical se redujo a 466.
Esta reestructuración de la plantilla adelgazó la plantilla hasta el medio millar de trabajadores que tiene en la actualidad, por lo que en el nuevo expediente se vería afectado un tercio de los asalariados.
Desde la federación de industria de CCOO Castilla-La Mancha, su secretario general, Juan Antonio Cuevas, ha considerado "indignante" la "falta de trabajo, de vista y de gestión de la dirección de Mahle", empresa que "se comprometió hace un año a buscar alternativas para desarrollar nuevos proyectos en Motilla".
Ante esta parálisis, Cuevas ha lamentado que el último año haya estado "desaprovechado" por "irresponsabilidad y falta de interés".
Desde el sindicato aseguran que en este tiempo, la representación sindical ha "perseguido y reclamado" a las administraciones "alternativas para la reindustrialización de La Manchuela", comarca muy golpeada por el anterior ERE puesto que Mahle se había convertido en uno de los principales polos de actividad económica de la provincia.
Sin embargo, se quejan de que "no se han cumplido en absoluto las expectativas generadas en torno al grupo de trabajo conformado por el Ministerio de Industria y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para recuperar el tejido industrial e identificar nuevas oportunidades para este territorio".
"Las cuatro reuniones en el Comisionado para la Reindustrialización del Ministerio de Industria han sido un absoluto despropósito, sin ideas, sin alternativas, y sin intención alguna de mirar por Motilla del Palancar", ha criticado Cuevas quien recuerda que “a día de hoy seguimos esperando un dossier sobre las instalaciones".
Una inactividad que según el representante sindical demuestra que "la empresa ha torpedeado los intentos de cualquier empresa de poder hacer uso de las instalaciones de Campillo, totalmente infrautilizadas, aludiendo a necesidades de producción".
Y es que CCOO ha desvelado que ha habido "importantes empresas" que han pretendido instalarse o se han interesado por las instalaciones y se han topado con la negativa de Mahle a cualquier tipo de colaboración.
"Es indignante que una empresa que ha recibido millones de euros de subvenciones, muchos de ellos para estas instalaciones en concreto, tenga un comportamiento tan indecente como éste", ha sentenciado Cuevas.
UGT teme la descapitalización
En términos similares, UGT ha acusado a la compañía de "no haber tenido en ningún momento voluntad real de buscar alternativas de viabilidad" para la fábrica a pesar de las propuestas planteadas por administraciones como el Ministerio de Industria y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT teme que el objetivo de la multinacional alemana de la industria de la automoción sea descapitalizar la factoría de Motilla ya que, "después de un año, estamos en las mismas y sin vislumbrar ninguna solución".
UGT FICA ha venido trasladando a la plantilla y a la propia dirección que "ahora que parece que hay empresas, sobre todo de China, que están eligiendo España para ensamblar y producir vehículos completos, no se apueste en Mahle por el mantenimiento del empleo".
"A pesar de todas las alternativas que se les están dando y de las posibilidades que tienen de permitir el uso de sus instalaciones a otras empresas, Mahle nos está abocando revivir otra situación traumática", lamentan.
Desde los dos sindicatos han confirmado que una vez que la empresa abra el proceso, plantearán todas las medidas de presión que consideren necesarias para minimizar el efecto de esta decisión.
