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Asaja Castilla-La Mancha ha exigido que el sector agrario y ganadero de la región reciba "el mismo trato" que otras comunidades autónomas en "medidas y ayudas urgentes" para paliar los efectos que han dejado las borrascas de las últimas semanas en el campo.

El sindicato agrario ha apuntado que los productores castellanomanchegos "merecen acceder a estas medidas" ya que este capítulo de climatología excepcional ha afectado de manera generalizada a todo el sector, especialmente en cultivos como el olivar- que ha sido el más castigado- los frutos secos, especies hortícolas, maíz, herbáceos y ganadería.

A estas pérdidas suman los daños en las infraestructuras agrarias y ganaderas por el desbordamiento de ríos y arroyos.

En este contexto, la organización agraria ha pedido "responsabilidad" tanto al consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Lizán, como al delegado del Gobierno en la región, José Pablo Sabrido, a quienes han remitido sendos escritos, acompañados de un informe técnico preliminar, planteando un conjunto de "medidas urgentes y necesarias" para paliar las pérdidas sufridas por los agricultores y ganaderos.

Asaja ha insistido en que la región "no puede quedar al margen de las ayudas extraordinarias recientemente aprobadas para otras comunidades" ya que la situación generada por el tren de borrascas ha provocado un escenario de pérdidas económicas y productivas "muy importantes", con consecuencias directas en la planificación agronómica y en el cumplimiento de los requisitos de la PAC.

Por ello, ha tildado de "imprescindible" que las Administraciones implicadas "actúen con rapidez", implementando medidas económicas urgentes, flexibilizando los requisitos de la PAC, reforzando la limpieza y el mantenimiento de cauces y promoviendo infraestructuras hidráulicas capaces de evitar futuras catástrofes.

Asaja también reclama la exención del IBI rústico y una reducción fiscal, así como la revisión de los seguros agrarios para que se adapten a la realidad productiva actual con rendimientos asegurables adecuados, reducción de franquicias y agilidad en el pago de indemnizaciones.

Cultivos y zonas afectadas

En Albacete las zonas más afectadas se concentran en la Sierra de Alcaraz, la Sierra del Segura y los Campos de Hellín donde el olivar ha sufrido graves daños tanto por el viento como por el exceso de agua. En Balazote las inundaciones han comprometido explotaciones situadas en áreas bajas cercanas a cauces mientras que la caída de árboles y los destrozos en tejados, vallados y naves complican aún más la recuperación.

Las comarcas más castigadas de la provincia de Ciudad Real han sido Montes Norte con municipios como Malagón, Fuente El Fresno, El Robledo y Fernán Caballero, y el Campo de Montiel en la zona limítrofe con Andalucía. Los daños se han concentrado en olivar, cereal, pistacho, ajo y ganadería además de generar problemas de acceso a las fincas. Por su parte, La Mancha ha registrado un impacto más moderado.

En Cuenca, en la comarca de La Alcarria y áreas cercanas al pantano de Alarcón, la persistencia de la lluvia y los fuertes vientos han retrasado la recogida de la aceituna y han aumentado la caída y deterioro del fruto.

La situación en Guadalajara ha arrojado dificultades de acceso a las parcelas, sobre todo en las vegas del Henares y del Bornova, donde las borrascas han afectado con especial incidencia en el maíz. También peligran algunas hectáreas de espárrago verde debido a las inundaciones de las parcelas.

Por último, en la provincia de Toledo, los daños descritos por Asaja muestran una gran diversidad según las comarcas, con fuertes afectaciones en ganadería, cultivos herbáceos, olivar y pistacho en las comarcas agrarias de La Jara, Oropesa, Talavera, Almorox, Torrijos y Ribera del Tajo, donde se registran problemas de encharcamiento, sanidad vegetal y acceso a las explotaciones. Mientras, en Montes de Toledo–Los Yébenes los perjuicios se concentran en el olivar, con importantes pérdidas de aceituna por viento y agua. En la comarca de La Mancha el olivar también presenta daños significativos asociados principalmente al viento y, en La Sagra, los cultivos hortícolas han resultado muy afectados debido a inundaciones y exceso de humedad.

Denuncia de UPA

Esta no es la única denuncia hecha por este tema desde una agrupación agraria. Este miércoles, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha solicitado una reunión con el delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido, tras comprobar que el Ministerio había dejado fuera de las ayudas a la región.

Su secretario general, Julián Morcillo, ironizaba asegurando esta ausencia de ayudas podría deberse a que "en Castilla-La Mancha, al parecer, ni ha llovido ni el sector se ha visto afectado".