Publicada
Actualizada

El Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrado este viernes ha aprobado el nuevo modelo de financiación autonómica pese al rechazo de todas las comunidades del régimen común, excepto Cataluña y Canarias, precisamente las dos autonomías con las que el Ejecutivo que lidera Pedro Sánchez había llegado a un acuerdo previo mediante un tratamiento diferenciado. Estos dos votos han sido clave para dar luz verde a la propuesta, ya que el Gobierno cuenta con la mitad de los votos del Consejo.

El Gobierno de Castilla-La Mancha se ha mostrado en contra de un modelo "desatinado" basado en la ordinalidad, es decir, que defiende que "quien más tiene, más impuestos paga y más capacidad económica manifiesta tiene derecho a recibir más".

Así lo ha expresado el consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, a la salida de una reunión en la que "no ha habido ninguna sorpresa". Ahora el texto debe ser aprobado por el Consejo de Ministros antes de iniciar su tramitación en el Congreso.

Sobre lo que ocurrirá en la Cámara Baja, Ruiz Molina no ha descartado tajantemente que se rompa la disciplina de voto en el grupo socialista, apelando "a la conciencia de cada diputado". "Cuando cada uno introduzca su voto al proyecto, que actúe en conciencia y mirando los intereses de las circunscripciones que les han votado", ha expresado.

"Esta primera fase de aprobación del modelo ha salido adelante con los votos del Gobierno. Yo le he pedido al ministro de Hacienda, Arcadi España, que se abstuviera, para reflejar el sentir de las comunidades, pero no lo ha aceptado", ha reconocido.

Ruiz Molina ha asegurado que entiende la satisfacción que tiene Cataluña, ya que si a Castilla-La Mancha le hubieran dado la oportunidad de negociar el modelo "estaríamos igual de satisfechos, porque también hubiéramos buscado tener privilegios".

"Es un modelo pactado exclusivamente con Cataluña, por lo que es la principal beneficiada. Los privilegios que se le dan a una comunidad van en detrimento de las necesidades de gasto que tenemos las demás", ha lamentado.

Propuesta al Gobierno

El consejero también ha explicado que Castilla-La Mancha ha ofrecido a España renunciar a todas sus pretensiones sobre la financiación, como la petición relacionada con la población ajustada, si empezamos a trabajar "en la nivelación total, que lo contrario a la ordinalidad".

"Esto haría que todas las comunidades autónomas pudiéramos obtener la misma financiación por habitante ajustado. La ordinalidad es un sistema regresivo que premia aquellos territorios en los que existe más acumulación de rentas altas. El PSOE debería defender todo lo contrario, que se reciba más en función de las necesidades y no en función de lo que se paga", ha afirmado.

Según el consejero, Castilla-La Mancha estaba muy por debajo de una financiación justa con el modelo. Pero ahora, "Cataluña pasará a estar sobrefinanciada, un 105 % por encima de la media, mientras Castilla-La Mancha que estaba la cuarta peor financiada pasará a ser la última", ha criticado.

Primer paso

La aprobación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera supone el primer paso para la puesta en marcha de este nuevo modelo de financiación. Sin embargo, ahora el texto debe ser aprobado por el Consejo de Ministros para que inicie su camino en el Congreso, donde empiezan los interrogantes.

El Gobierno no cuenta con el apoyo de sus socios, ya que Junts exige mucho más y reclama que la región tenga una figura similar al Cupo Vasco, pese a que la comunidad recibiría 4.800 millones adicionales al año.

Al respecto, ha asegurado que se le ponen "los pelos de punta" ante la posibilidad de que el Gobierno central pueda modificar el sistema de financiación autonómica para satisfacer a Junts.

Preguntado sobre si los diputados del PSOE de Castilla-La Mancha deberían votar en contra del trámite en el Congreso, Ruiz Molina ha apelado a "la conciencia de cada uno".

"Yo no me voy a definir sobre la conciencia de cada diputado. Yo solo hago pedagogía para explicar al ciudadano cuáles son las repercusiones financieras que tiene este modelo de financiación. Cuando cada uno tenga que depositar el voto en relación con ese proyecto de ley, desde mi punto de vista, que actúe en conciencia y mirando los intereses de las circunscripciones que les han votado", ha sentenciado.

"Que vote la militancia"

Horas antes, el presidente regional, Emiliano García-Page, ha concedido una entrevista al programa Espejo Público de Antena 3 en la que ha lanzado un nuevo órdago a Pedro Sánchez y a la dirección federal del PSOE.

Page ha instado a Sánchez que consulte a toda la militancia del PSOE acerca del nuevo modelo de financiación autonómica pactado por el Gobierno con ERC.

"Me gustaría ver si se atreven a consultar este modelo a todos los militantes del partido. Es el modelo más insolidario, más injusto, más desigual de la democracia española, ya que trata más y mejor a los que más tienen y mucho peor a los que menos tenemos", ha criticado.

Para Page, resulta de una "gravedad extrema" que el independentismo catalán esté condicionando el modelo de financiación de todas las comunidades autónomas.

Asimismo, ha cuestionado el movimiento del Gobierno para incorporar a Canarias al acuerdo. Según ha explicado, ante la dificultad de aprobar el modelo únicamente con el respaldo de Cataluña, el Ejecutivo habría ofrecido un pacto bilateral a Canarias "ajeno a la negociación multilateral" para hacer "más decoroso" el trámite.

"Lo ocurrido supone una renuncia a uno de los principios esenciales del sistema. Esta es la renuncia probablemente al valor más esencial de la democracia, que es el principio de igualdad", ha finalizado el líder autonómico.