El entrenador del Incarlopsa Cuenca, Lidio Jiménez, espera un partido "muy duro" este miércoles en Puente Genil contra el Ángel Ximénez, en el que el cuadro conquense se juega estar por tercer año consecutivo en la final a ocho de la Copa del Rey.



Aunque es un partido de la Liga Sacyr Asobal que debería de haberse jugado en diciembre y fue aplazado por un positivo de covid-19 en el Incarlopa, en el choque está en juego la última plaza para la final de la Copa del Rey, que ocupará uno de los equipos, aunque al Cuenca le bastaría con el empate para conseguirlo.



En este sentido, Jiménez no quiere presión para los suyos y ha comentado que "hay que intentar abstraerse de lo que es el partido en sí y pensar que son dos puntos más, eso nos hará bien al no pensar lo que puedes perder".



Aunque en caso de clasificarse conseguirán un nuevo logro para el club, ya que supondrá certificar por tercer año consecutivo el estar entre los mejores y ratificar el crecimiento del club con una nueva Copa del Rey, ha apuntado el técnico conquense, aunque también es consciente de que "ellos pensarán lo mismo, y también hay que tener en cuenta que clasificarse no te garantiza llegar a la final".



Jiménez teme a un rival que se está mostrando muy fuerte este año y que ya suma 20 puntos, solo dos menos que los conquenses y vaticina que "va a ser un partido muy duro, ellos han conseguido no depender de un jugador o de dos, es un gran equipo que está muy bien trabajado por Paco".



También ha comentado que "doblan puestos en todas las posiciones, algo que no les pasaba otros años que tenían un buen siete inicial y luego bajaban en el juego. Nadie les gana fácil y hay que alabar su gran trabajo".



En principio, Jiménez cuenta con toda su plantilla, aunque ha señalado que habrá que ver como evolucionan de sus molestias Thiago y Vainstein, y ha apuntado también que el equipo está cansando después del Mundial y será el tercer esfuerzo en siete días.