El Real Madrid cayó eliminado de la Copa del Rey a las primeras de cambio en un partido lamentable disputado frente al Alcoyano, un equipo de Segunda División B en lo que ya es un ridículo histórico del equipo blanco. La debacle, bautizada ya como el 'Alcoyanazo', se puede situar a otros desastres como los partidos frente al Real Irún o sobre todo el mítico 'Alcorconazo'

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Sin embargo, esta caída ha supuesto el trapiés más importante del Real Madrid en la era Zinedine Zidane. Pocas veces el equipo blanco había tenido un resultado tan decepcionante con el galo en el banquillo, y ha llegado justo en su peor momento, en la temporada que menos convence al club y a la afición, tras haber salvado una situación crítica hace unos meses y tras perder el primer título de la temporada hace tan solo unos días frente al Athletic Club. Esa derrota en la Supercopa marcó el inicio de una profunda crisis que ha tenido su confirmación con esa eliminación copera. 

El conjunto merengue no había tenido una derrota tan dolorosa con Zidane al mando de las operaciones, lo que ha provocado que el francés quede señalado y tocado. Casi todas las críticas apuntan hacia él y a pesar de que también hay jugadores que salen en la foto, el técnico ve como las dudas sobre su futuro empiezan a ser muy importantes. El galo de momento no se plantea dimitir y seguirá sentado en el banquillo con la esperanza de dar la vuelta a la situación. Quedan dos títulos en juego, los más importantes, aunque las sensaciones del equipo no invitan al optimismo. 

Zinedine Zidane, durante el Alcoyano - Real Madrid de la Copa del Rey

La versión del Real Madrid vista en El Collao fue una de las peores de la temporada, con el agravante de que se trataba de un partido a vida o muerte y contra un equipo de Segunda División B. El cuadro madridista no propuso un fútbol ofensivo desequilibrante, fueron planos y previsibles y no pusieron en demasiados aprietos al equipo rival. No fueron capaces de generar situaciones de ventaja con balón y para colmo fueron remontados ante un rival que jugaba con uno menos por expulsión de Ramón López

Cierto es que el portero del Alcoyano, José Juan, fue el mejor del conjunto local, pero el Real Madrid en ningún momento acorraló y avasalló a su rival, lo cual era de esperar teniendo en cuenta la calidad de los futbolistas existentes en el campo. Precisamente ellos fueron los protagonistas de uno de los momentos más negros del Real Madrid en los últimos años, ya que Zidane no es el único señalado en la debacle. 

Los señalados

Uno de esos señalados es Álvaro Odriozola. El lateral derecho del Real Madrid ha perdido su chispa, esa que le hizo comerse el mundo en la Real Sociedad e incluso llegar a la selección española y que en el equipo blanco no ha mostrado en ningún momento. Cierto es que en con Zidane casi no ha contado con oportunidades, pero en días como ayer debe dar un paso al frente y demostrar que merece más atención o que el técnico galo se equivoca. Sin embargo, no hay ni rastro de aquel jugador con desborde, recorrido y sacrificio que encandiló a la directiva del Real Madrid. 

Si en la derecha hay un señalado, en la izquierda hay otro nombre propio al que apuntan todas las miradas. Marcelo es una vez más protagonista destacado del Real Madrid. El brasileño estuvo participativo en ataque, aunque sin mucho acierto. Pero en defensa volvió a demostrar que nivel está a años luz del mejor Marcelo y que cada vez hay menos motivos para que continúe en el Real Madrid. Cuenta con el apoyo de Zidane, pero poco más confían en un jugador que es una sombra de lo que fue, que se ha convertido en una maldición y en una herida incurable en defensa. 

Marcelo disputa un balón con Jony Ñiguez EFE

Muy cerca de él estuvo durante todo el partido Isco. Ambos dejaron una imagen que encendió al madridismo cuando se les pudo ver hablando y riéndose en la prórroga, sin ser conscientes de lo que se les venía encima y sin tener en cuenta que llegar al tiempo extra frente a un rival de 2ªB ya es una deshonra para el Madrid. El malagueño sigue fuera de forma, torpe, lento y sin ideas, a años luz del 'jugón' que enamoraba al Bernabéu con sus quiebros y sus pases. Isco ya no da el nivel y una vez más vuelve a ser uno de los grandes señalados. 

Desastre en ataque

Esa banda izquierda, el mayor foco de críticas en el día de ayer, la cierra Vinicius. El brasileño no está y eso que esta temporada, por momentos, ha demostrado que sí estaba y que incluso había afinado de cara a puerta. Ahora, ese es el menor de sus problemas. El extremo madridista tuvo una ocasión para matar la eliminatoria y ni definió bien ni se la pasó a Benzema que estaba solo para empujarla. Aun así, el drama de Vinicius es que ha perdido su alegría y su desborde. Ya no encara, no tiene confianza y hace que el fútbol sea un espectáculo para quien lo ve. Es triste, pero Vinicius sin esa chispa diferencia se convierte en uno más y así no es útil para el equipo. 

Vinicius intenta regatear a un jugador del Alcoyano

Y un poco más arriba estuvo Mariano. El delantero del Real Madrid estuvo peleón, incluso en exceso, ya que su pasada de revoluciones le pudo costar un disgusto a los blancos. Zidane lo quitó en el minuto 67 por Karim Benzema y hasta ese momento apenas apareció. Fue totalmente intrascendente, sin esa presencia constante que es un incordio para las defensas, sin esa ambición por el gol y por la portería rival que es su mejor arma. Su intrascendencia fue realmente alarmante ahora que se ha quedado como única alternativa a Benzema en el ataque tras la salida de Jovic. Egoístamente, Mariano debía haber peleado por esta Copa porque sin ella, su cuota de minutos caerá en picado. 

Por último, el partido dejó un señalado más que no estuvo en el once titular y que salió ya en la prórroga con el partido empatado. A pesar de que estuvo en el campo más de 20 minutos, a Eden Hazard casi ni se le vio. Totalmente desaparecido, sin generar absolutamente, sin encarar, sin romper líneas, sin buscar el gol con disparos o centros peligrosos. Absolutamente nada. sin tan siquiera intentar hacer la guerra por su cuenta. Otro partido más en el que Hazard decepcionó al madridismo, una afición que ayer se marchó dolida y abochornada con el fracaso histórico del Alcoyanazo. 

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