Eduardo Camavinga es uno de los futbolistas más seguidos en todo el continente. Tras su irrupción en la temporada pasada sin tener la mayoría de edad, su nombre siempre está incluido entre las mayores promesas del fútbol europeo. El Real Madrid fue de los primeros en detectar su talento y en posicionarse para su fichaje que, de no ser por la pandemia, podría haberse realizado el pasado verano.

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El Madrid sigue teniendo el nombre de Camavinga en la agenda de cara a 2021. El club blanco espera que para entonces la situación sanitaria y financiera le permita realizar varios fichajes importantes (Mbappé es el otro deseado), siendo Camavinga uno de los elegidos. Además, el centrocampista galo sigue sin renovar su contrato que acaba en 2022, por lo que si sigue así para verano será más fácil poder ficharle.

Entre rumores sobe su renovación y su futuro, Camavinga ha decidido tomar una decisión muy importante para el futuro de su carrera deportiva. Ha cambiado de agente, despidiéndose de Moussa Sissoko, su representante hasta ahora, según informa footmercato. Un movimiento que le deja en manos de su padre Celestino, de momento, pero que ya ha llamado la atención de los grandes representantes del mundo.

Eduardo Camavinga, durante un entrenamiento del Stade Rennais. Foto: Instagram (e.cama10)

Los grandes agentes

La información detalla que ya se habrían puesto a la cola tres de los mayores agentes del mundo: Jorge Mendes, Jonathan Barnett y Pini Zahavi. Si Camavinga tiene claro que fichar por el Real Madrid deberá tener cuidado con el agente con el que firma y es que en ese trío hay dos (Mendes y Barnett) con los que las relaciones no acabaron en el club blanco de la mejor manera (véase casos Cristiano y Bale, respectivamente).

El cambio de agente de Camavinga es muy importante, ya que las negociaciones con el Rennes para su posible renovación volverán casi a partir de cero y su salida podría estar cerca. El Real Madrid no es el único club interesado, ni mucho menos, por lo que Camavinga deberá elegir si quiere vestir de blanco o mirar otros intereses, como pueda ser el económico.

"Los grandes clubes me hacen soñar", dijo hace unos días Camavinga cuando fue preguntado por el Real Madrid. Pero en seguida se mostró más cauto: "Pero no puedo revelar particularmente uno para mi futuro". Sobre su posible renovación se mostró más conservador: "¿Si deseo seguir en Rennes? Ya veremos. No hemos establecido una fecha para discutir sobre mi futuro, no tengo prisa al respecto".

El movimiento de Camavinga no hace más que añadir incertidumbre de cara a su futuro. Tampoco podrá descuidar su rendimiento sobre el terreno de juego, habiendo quedado ya eliminado de la Champions League con el Rennes. Sin los focos europeos apuntando sobre él (aún puede luchar por ir a la Europa League), tendrá que volver a impresionar en la Ligue-1 como hiciera la pasada temporada.

[Más información: "¿Camavinga? Decían que se iría el verano pasado y sigue aquí"]