El centrocampista alemán y jugador del Real Madrid Toni Kroos expresó hoy su comprensión por la decisión de retirarse del exinternacional André Schürrle, con 29 años, abrumado por la sensación de "soledad" en el mundo de fútbol.

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Los sentimientos expresados por su excompañero en la selección alemana "encajan absolutamente al 100 % con lo que es este negocio en la actualidad", afirma el madridista, desde el podcast que gestiona junto con su hermano Felix.

Mostrar "debilidades" o ser "sincero" no es algo deseable, prosigue Kroos, quien elogia a quien fue su compañero en la selección campeona del mundo en Brasil, tanto en lo deportivo como en cuanto a su carácter.

La selección de Alemania celebra el gol de Toni Kroos Reuters

La carrera de Schürrle

Schürrle, quien en la pasada temporada jugó cedido en el Spartak de Moscú, rescindió su contrato de común acuerdo con el Borussia Dortmund la semana pasada. A esa decisión siguió el anuncio de que se retiraba del fútbol. Afirmó al semanario "Der Spiegel" que llevaba tiempo madurando dar ese paso, ya que no necesita el aplauso y en cambio se ha sentido muy solo en los momentos bajos de su carrera.

Schürrle sostiene que en el mundo del fútbol no hay espacio para mostrar sentimientos como la soledad. "Hay que jugar un determinado papel para sobrevivir en este negocio. Si no, pierdes tu trabajo y no te van a ofrecer otro", argumentó ante esa publicación.

El jugador llegó al Dortmund en 2016 procedente del Wolfsburgo y tenía contrato con el club de la cuenca del Ruhr hasta 2021, pero no terminó de encajar en el esquema de su nuevo equipo, que lo cedió primero al FC Fulham de la liga inglesa y luego al Spartak de Moscú.

Schürrle, nuevo jugador del Fulham. Foto: fulhamfc.com

Un caso más en el fútbol

El caso de André Schürrle es un ejemplo más de las fragilidad que muchos futbolistas y muchos deportistas tienen cuando están en el éxito y les invade el sentimiento de la soledad. Se ven rodeados de un montón de gente, especialmente cuando les van bien las cosas, pero realmente saben que están solos porque no pueden contar con nadie que sea de su máxima confianza. 

Este sentimiento y esta falta de pertenencia a algún sitio puede derivar en cuadros de ansiedad o depresión que impiden al futbolista dar lo mejor de sí mismo, entrando en una espiral de malos sentimientos, falta de rendimiento y caída en el fútbol de máximo nivel. Se sienten incapaces de jugar a su mejor nivel, lo que lleva a su clubes a traspasarlos y a caer cada vez más abajo, haciendo prácticamente imposible volver a salir a la superficie para retomar su carrera en lo más alto. 

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