Este domingo 26 de agosto el Real Madrid dejaba atrás de una vez por todas el traspié que sufrió en la Supercopa de Europa contra el Atlético de Madrid en la capital de Estonia, ganando por 4 a 1 al Girona. En la Jornada 1 de La Liga ya demostró que el conjunto de Concha Espina no tenía ningún problema y poseía plantilla para rato tras ganar 2 a 0 sin problema en el Santiago Bernabéu al Getafe.

Noticias relacionadas

En la mañana de este lunes, los jugadores de Julen Lopetegui volvían a la Ciudad Deportiva de Valdebebas para empezar a entrenarse bajo las órdenes del de Asteasu. De esta manera, los jugadores que fueron titulares en Montilivi realizaron trabajo de recuperación después del desgaste que efectuaron.

Los demás jugadores y Marcelo, quien también fue titular aunque en la segunda mitad fue cambiado por Varane, afrontaron por parejas tres circuitos distintos. Se iniciaron con un combinando físico y balón, y posteriormente practicaron la posesión. La primera sesión después de la goleada y de enfrentarse este domingo ante el Leganés, dio fin con un partido en espacios reducidos y con remates a portería. 

Varane y Marcelo entrenándose

Remontada de lujo

La temporada pasada el conjunto merengue pisaba por primera vez el estadio de Montilivi en Girona tras que estos ascendieran a Primera División. El equipo gerundés, por aquel tiempo a mandos del técnico actual del Sevilla, Pablo Machín, hicieron sufrir a los de Chamartín ganando 2-1, aunque Isco fuera el primero en anotar y adelantar a los suyos.

Sergio Ramos y Karim Benzema celebran el primer gol del francés en Girona EFE

Este año ha pasado justo lo contrario, el Girona se ponía por delante del marcador con un gol de Borja García en el minuto 16. Sin embargo, tras el primer penalti a AsensioSergio Ramos empataba de panenka antes de que el árbitro pitara el descanso. En la segunda mitad los de Lopetegui salieron mucho más vivos y pusieron fin al encuentro con tres escalofriantes goles más que hicieron soñar a la afición madridista.