La pasada temporada, Óscar Rodríguez fue uno de los canteranos que más destacó en las filas del Juvenil A, siendo un habitual en la UEFA Youth League. Probada su calidad innata, el centrocampista dio el salto al Castilla, no sin antes pasar la pretemporada junto a otros compañeros del filial con el primer equipo blanco en EE.UU.. Allí fue una de los más destacados con un gol que le colocó en las portadas: había nacido una estrella.

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Ya a las órdenes de Solari, Óscar ha alternado los partidos con el primer filial madridista con sus actuaciones en la Youth League a las órdenes de Guti. Un fijo en la competición europea, el mediapunta lo jugó todo y consiguió marcar cuatro goles, además de repartir dos asistencias, hasta que el Juvenil A acabó cayendo en los cuartos de final ante el Chelsea. En el Castilla, ha firmado partidos para el recuerdo con actuaciones más discretas, pero siempre destacando por una especial magia que bien podría recordar a la de Guti, uno de sus referentes en la casa blanca.

La temporada de Óscar Rodríguez, a examen

JUGADOR DE FUTURO

Además de la conducción del balón, uno de los puntos fuertes del canterano son las jugadas de estrategia, donde su buen golpeo del esférico siempre crea peligro, tanto si es para poner un centro medido como si es para golpear una falta directa -apartado en el que es todo un especialista-. Para acabar de explotar, Óscar necesita desplegar una mayor continuidad.

El jugador no marca en la competición doméstica desde el pasado 25 de febrero ante el Pontevedra. En los 3.220 minutos que ha disputado en la 2017/2018 entre todas las competiciones, el madridista ha marcado cinco goles y ha repartido cuatro asistencias. Números que debe continuar mejorando para ser una realidad en el Real Madrid y soñar con un hueco en el primer equipo en un futuro no muy lejano.