Luka Doncic sigue imparable en la NBA, al menos a nivel personal. Aunque esta vez su equipo también le acompañó y los Dallas Mavericks sumaron una nueva victoria frente a los Portland Trail Blazers, el equipo liderado por Damian Lillard, una de las grandes sensaciones del año, especialmente en el apartado anotador. 

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El base esloveno de los 'Mavs' no sintió la presión de enfrentarse a uno de los jugadores más en forma del planeta y, literalmente, lo secó. Lillard ofreció su versión más fallona mientras Doncic dio un recital desde la línea de tres puntos. El único punto flaco que le quedaba al exjugador del Real Madrid parece resuelto. 

Las críticas que había recibido Doncic este año, temporada en la que vuelve a ser candidato al premio de MVP, se habían centrado en su mala selección de tiro en el lanzamiento triple. Pues bien, eso parece ya un problema del pasado tal y como ha demostrado en su última exhibición ante los Blazers. 

Luka Doncic realiza una entrada a canasta contra los Blazers Reuters

Doncic se fue a la friolera de ocho triples convertidos en tan solo nueve intentos, un partido que podría haber firmado el mejor Stephen Curry, el rey histórico en esta disciplina y que en breve se convertirá en el triplista más prolífico de todos los tiempos en la NBA. Que tiemble el base de los Golden State Warriors porque Doncic se ha puesto las pilas con el tiro desde perímetro y ya se están notando los resultados. 

Si el esloveno ya anota también de lejos, su potencial es imparable. Penetra, maneja el tiro de dos, la dirección de juego, la asistencia, el dribbling, rebotea y ahora también es una amenaza fiable desde más allá del arco. La prueba de que Doncic se ha convertido en un jugador total está ahí y por eso es amado por rivales y aficionados en la mejor liga del mundo. 

Partidazo de Doncic

Ante los Portland Trail Blazers firmó otro partido excepcional, el enésimo esta temporada, con 37 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, datos capitales para que los Dallas Mavericks pudieran firma una nueva victoria. El marcador, además, terminó siendo realmente escandaloso con el 92-132 final. La locura de Doncic es que además consiguió esta proeza con 13 de 19 en tiros de campo y todo en menos de 30 minutos. A Luka le bastaron tres cuartos para firmar su recital y dejar resuelto el partido, con tiempo incluso para tomarse un respiro de cara a nuevos compromisos. 

Los Blazers aguantaron la pelea en el primer cuarto, pero se terminaron deshinchando entre el segundo y el tercer parcial, donde la brecha se disparó hasta diferencias casi avergonzantes para la franquicia de Portland. El buen partido de Doncic, absolutamente decisivo para su equipo, contrastó con el de la otra gran estrella sobre el parqué del pabellón. 

Damina Lillard vivió una de sus noches más aciagas de la temporada eclipsado por la explosión triplista de Luka Doncic. Por los 37 puntos del esloveno, Lillard solo pudo firmar 19, una cantidad muy baja teniendo en cuenta el tremendo potencial ofensivo del jugador de los Blazers. Además, por los 8 triples del base de los 'Mavs', Lillard no acertó en ninguno de sus siete lanzamientos exteriores, confirmando que esa no era su noche y sí la de le enésima exhibición de Luka Doncic. 

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