Nueva exhibición del hombre que está cambiando la NBA desde Europa. El base esloveno Luka Doncic se acercó al triple-doble y llevó este miércoles a los Dallas Mavericks a una victoria como visitantes por 93 a 104 sobre los Charlotte Hornets que llegaban en racha con cuatro triunfos seguidos. Así ayudó a que su entrenador, Rick Carlisle, se convirtiera en el número 16 en la historia de la competición en ganar 800 partidos como profesional.

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Doncic consiguió 34 puntos, 13 rebotes y nueve asistencias para los Mavericks, siendo una vez más el jugador que decidió el triunfo del equipo texano que ahora tiene marca de 6-4. Los Mavericks han ganado cuatro partidos seguidos después de iniciar el campeonato con récord poco ilusionante de 2-4. Todo ello ha sido gracias a las últimas actuaciones del esloveno, que ha cogido el ritmo de MVP que no quiere dejar. Podía haber conseguido un nuevo triple-doble con el que habría igualado la marca histórica de Michael Jordan, precisamente delante de su cara, pero se quedó a una asistencia.

Su compañero Tim Hardaway Jr. le acompañó a la perfección y logró 18 tantos. Pero la gran noticia de la noche fue Kristaps Porzingis, que sumó 16 puntos en su regreso de una lesión en la rodilla derecha que le impidió estar en el tramo final de la temporada pasada, cuando regresó la acción en la burbuja de Orlando. Porzingis jugó por primera vez desde que el pasado octubre se sometió a la operación para que los doctores le reparasen el menisco que tenía desgarrado.

Carlisle, como había adelantado, mantuvo a Porzingis bajo el protocolo de un "rango de minutos" en el que espera que Porzingis pueda jugar y se vaya adaptando a la competición sin que corra ningún riesgo de sufrir algún tipo de problema físico. Tras el partido, Carlisle, que le dio 21 minutos como titular, dijo sentirse muy satisfecho por la manera como respondió y reaccionó en el campo.

Porzingis anotó 6 de 16 tiros de campo, incluidos 4 de 9 triples, sin que fuese a la línea de personal, al no buscar demasiado el contacto físico bajo los aros aunque capturó cuatro rebotes defensivos, puso dos tapones y cometió tres faltas personales. "Ha sido una buena experiencia porque me he sentido bien y además ayudé al equipo a conseguir la victoria y mantenerse por el camino ganador", comentó Porzingis al concluir el partido. "Ahora, espero ir a más a medida que tengo minutos en el campo".

Porzingis destacó la buena sintonía que tuvo de inmediato con el resto de los compañeros y la manera como se comunicó con Carlisle para asegurarle que todo marchaba bien durante el tiempo que estuvo en el campo.

Hornets, desactivados

Los Hornets (6-6), que habían llegado encendidos al partido, nunca pudieron con el mejor juego ofensivo de los Mavericks, pero sobre todo no encontraron la manera de controlar las acciones individuales de Doncic, que fueron las que al final hicieron la diferencia. El escolta Terry Rozier, que logró 18 puntos, acabó de máximo encestador de los Hornets, que como equipo tuvieron apenas un 38 (38-100) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 26 (10-38)% desde fuera del perímetro.

El ala-pívot P.J. Washington agregó doble-doble de 16 puntos y 10 rebotes como líder del juego interior de los Hornets, mientras que el alero Gordon Hayward perdió el duelo individual con Doncic al acabar con otros 16 tantos, pero lejos de su mejor producción individual.

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