La victoria del Real Madrid en la Supercopa Endesa para levantar su séptimo título en esta competición ha supuesto un nuevo ejemplo del éxito del proyecto con Pablo Laso durante la última década en detrimento de la apuesta desorbitada del Barça de esta temporada con Sarunas Jasikevicius, Nick Calathes y el jugador mejor pagado en Europa, Nikola Mirotic.

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Laso ha conseguido otra cifra redonda después de que haya levantado este domingo la séptima Supercopa de España de la historia del club. El vasco ha logrado su título número 20 como entrenador del Real Madrid y sigue ampliando esa leyenda que comenzó un mes de septiembre de 2011. El guipuzcoano tiene su hueco asegurado, sin lugar a dudas, como uno de los mejores entrenadores de la entidad. Precisamente, de esas siete, seis las ha conseguido el de Vitoria.

Por su parte, Jasikevicius estuvo desquiciado durante todo el partido. Dentro de ese carácter fuerte que tiene el lituano, alabado por sus propios jugadores, no sirvió de nada para controlar la situación en el último cuarto apretado, momento en el que se decidió todo. Tiene mucho trabajo por delante el técnico del Barça para hacer de este equipo un seguro.

Nick Calathes y Pablo Laso, durante la Supercopa de España 2020 ACB Photo

Además, esta competición ha servido para despejar las dudas con Facundo Campazzo. Durante todo el verano solo se ha hablado de su futuro relacionado con la NBA. Sea cuando sea, su rendimiento en la entidad blanca le ha dado el privilegio de elegir cuándo se producirá esa salida. Ante el Barça fue el mejor del encuentro y demostró su compromiso con la entidad.

Los fichajes

En contraposición, Nick Calathes no acabó el encuentro. El base, que estuvo muy bien en el primer cuarto, fue de más a menos hasta acabar con cinco faltas. Quizás faltó en esos últimos minutos para darle un toque organizativo más serio al quinteto de Jasikevicius, pero debe controlar ese temperamento que este domingo le ha jugado una mala pasada.

De hecho, el fichaje de Alberto Abalde encontró en estos dos primeros partidos de blanco su justificación. Dos muy buenas actuaciones, sobre todo en la final en la que tiró del carro en algunos momentos del choque en el inicio y en el tercer cuarto, han demostrado que esta apuesta de Juan Carlos Sánchez tiene sentido dentro de ese proceso de regeneración de la plantilla.

Se agota el tiempo

La apuesta de Josep María Bartomeu con una inversión sin igual en su sección de baloncesto sigue sin sumar títulos. Desde la temporada pasada, los azulgrana no han conseguido convencer a su ambición de que este proyecto va por el camino adecuado con triunfos contundentes. Ni el hecho de que el Real Madrid cayera antes de tiempo en esa fase excepcional de la Liga Endesa supuso una alegría ya que los de Pesic, en ese momento, perdieron la final contra Baskonia.

El cambio de rumbo al poner al mando a Jasikevicius necesita tiempo, pero la necesidad de títulos se acrecienta y no le dejará trabajar con menos presión. El lituano es un experto en estas situaciones gracias a su veteranía y su experiencia sobre todo como jugador. Su 'mano dura' tendrá que imponerse en un vestuario cuya pieza fundamental también tiene que demostrar que puede liderar a su equipo hasta conseguir un título.

Mirotic necesita esa credibilidad que el hecho de que sea el jugador mejor pagado de Europa implica. El internacional por España fue el mejor del encuentro para los azulgranas, pero no fue suficiente. Los premios de jugador más valorado tampoco sirven de nada si no consigue levantar el título al final de la temporada. Solo vale ganar y Nikola no lo está consiguiendo. El golpe es más grande cuando tu exequipo es el que provoca que sigas sin ganar.

[Más información: Laso gana, Bartomeu pierde]