El Real Madrid ha revalidado el título de la Supercopa Endesa en esta edición de 2020. Los blancos, en un apretado final, han conseguido que la baja anotación no fuera un lastre como lo venía siendo en las últimas temporadas. El Barça, encomendado en un Nikola Mirotic brillante, no pudo evitar que Facu Campazzo, con 22 puntos, fuera el héroe del equipo de Pablo Laso que comienza con buen pie esta nueva temporada 2020/2021. El vasco amargó el debut de Sarunas Jasikevicius en competición oficial. [Real Madrid 72-67 Barça: Narración y estadísticas]

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El buen hacer defensivo de los blancos tuvo mucha culpa de que el capitán Felipe Reyes volviera a levantar un título más y, sobre todo, Pablo Laso sumara su título número 20 como entrenador del Real Madrid. Más allá de Mirotic, solo Brandon Davies y, al principio, Nick Calathes, que acabó expulsado por faltas, superaron los dobles dígitos en puntos. Además, Alberto Abalde y Gabriel Deck sumaron de forma significativa en los dos campos y se asientan como los jugadores que liderarán el cambio de generación en la plantilla.

Pablo Laso dejaba en el banquillo a Usman Garuba de inicio en esta ocasión. Jaycee Carroll era titular, mientras que Deck haría de ala-pívot y Abalde volvía a ser de la partida. Por su parte, Jasikevicius apostaba por Thomas Heurtel desde el comienzo del partido en lugar de Leandro Bolmaro, como contra Baskonia. La primera guerra del año entre las dos mejores plantillas del país estaba servida y, a pesar del momento del año, cumplieron con las expectativas.

Facu contra Calathes

El partido comenzó con un auténtico duelo entre los bases de los dos clubes. Campazzo y Calathes se enrolaron en una lucha uno para uno entre ambos para demostrar quién es el mejor en Europa. Triple va, entrada viene y los organizadores se divierten. Entre tanto, Deck se había situado en defensa con Mirotic y, en los primeros diez minutos, el exjugador blanco no existió. Mientras, 'La Tortuga' también despuntaba en ataque anotando desde fuera. Aún así, la igualdad imperó en el marcador al final del primer cuarto con solo cuatro puntos de ventaja (18-14).

El jugador de origen montenegrino despertó en el segundo cuarto. Los cambios liberaron a Mirotic que encontró espacio tanto por dentro como por fuera. En el otro lado, Sergio Llull, tras esos cinco puntos de las semifinales, comenzó a reivindicar su importancia en la plantilla de Laso. Sergio cogió la batuta de la dirección para encontrar a sus compañeros en las esquinas y también anotando. Eso sí, no pudo evitar que los blancos perdieran la ventaja en el marcador al final de la primera mitad.

Sobre todo, algunas faltas que fueron señaladas como 2+1 desataron la desesperación de los blancos que se notó en algunas pérdidas. Calathes y Nikola estaban cogiendo esa importancia anotadora, así como la entrada de Davies frente a Garuba. Las defensas, y algunas precipitaciones, estaban provocando que el marcador al descanso fuera tan bajo (31-32).

Mirotic encendido

Dos triples de Niko Mirotic hacían el primer intento de que se rompiera por fin el marcador en el partido. Laso estaba teniendo problemas para defender los movimientos que dejaban solo en el exterior al exmadridista. Anthony Randolph, su marca, no brilla por superar rápidos los bloqueos y lo estaba notando. Aún así el gran partido que estaba realizando Abalde volvía a salir a la palestra para seguir demostrando su capacidad anotadora. Así apaciguó el Madrid esa pequeña diferencia en el marcador.

La estrella de este equipo culé fue el responsable de un 0-7 de salida en el último cuarto y volver a poner contra las cuerdas a los blancos. Para paliarlo, Campazzo volvió a echarse a sus espaldas a la plantilla de Pablo Laso y que los azulgranas no pudieran volver a intentar distanciarse en el marcador. Pero, sobre todo, Deck volvía a estar sobre Mirotic para intentar enfriarle. Llull, con un triple, respondía al parcial del Barça con un 8-0.

Campazzo, decisivo

El argentino surgió en los minutos finales del partido para volver a demostrar su compromiso con la entidad blanca. Después de que se haya hablado durante todo el verano más de su posible salida a la NBA, el base volvía a liderar a su equipo para que se deje de hablar tanto de las cifras y solo importe lo que deje sobre la cancha. Para su futuro queda mucho tiempo.

Después de ese parcial de inicio del último cuarto, los azulgranas solo habían metido dos puntos más a falta de 3:30. Situación que solventó gracias a una técnica a Pablo Laso y una canasta posterior de un Davies que fue el más destacado en la zona en los dos equipos. En esa disputa entró Thomas Heurtel, con Calathes expulsado por cinco faltas. El francés, desaparecido durante todo el partido, ganaba protagonismo sin el fichaje de esta temporada.

Aún así los blancos no dejaron de anotar en cada ataque, ya fuera en jugada o desde la línea de tiros libres, y eso hizo prevalecer la ventaja que consiguieron durante esa sequía anotadora azulgrana. El Real Madrid levantaba su séptima Supercopa.

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