Un año ha trascurrido desde aquel fatídico nueve de agosto de 2017. En el pabellón del Iberostar Tenerife, con la selección española y frente a Bélgica, Sergio Llull era sorprendido por el peor momento de su carrera. Una lesión que según apunto el Real Madrid, iba a alejar al menorquín de las canchas durante oche meses y medio. Su vuelta fue memorable, en unos cuartos de final de Euroliga, y se recibió al jugador como una leyenda. 

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Desde esa lesión, su mentalidad cambió, y en su mente solo estaba su recuperación, volver más fuerte. Después de pasar día y noche en el gimnasio de las instalaciones del conjunto blanco, tuvo la oportunidad de regresar en la parte clave de la temporada, frente al Panathinaikos y en juego el pase a la Final Four. Competición que acabaría ganando el conjunto de Pablo Laso con una gran actuación de Llull frente al CSKA en semifinales y cuando el equipo más le necesitaba.

En la Liga ACB sus actuaciones finales no fueron tan brillantes, una lesión tan larga se supera con paciencia y seguro que esta temporada vuelve a estar al nivel de hace dos campañas, donde fue galardonado con el MVP de la Eurolia y de la Liga ACB. Este verano se ha machacado en la cancha de su ciudad natal, el objetivo es simple: empezar mejor que nunca

El jefe del equipo de Laso

Después de la marcha de Luka Doncic y su recuperación completa de la lesión, el aeroplano de Mahón volverá a ser la pieza clave en los esquemas de Pablo Laso. Su nivel de juego de los últimos años ha ido aumentando diariamente y esta temporada quiere seguir con ese rendimiento a sus 30 años. 

Sergio Llull y Felipe Reyes levantan la Euroliga

Además de su significado para el juego del equipo, será un gran referente para las nuevas incorporaciones y para su nuevo compañero en el puesto de base, Melvin Pantzar. Esta temporada seguirá como segundo capitán de la plantilla, por detrás del eterno Felipe Reyes.