Partido monotono, sin historia. En el que el Real Madrid por momentos se deja llevar por la parsimonia del momento. La derrota del Olympiacos ha caído como jarro de agua fría en el WiZink Center, que veían como la cuarta posición podía ser más que un hecho.

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No obstante el Madrid sigue jugando a lo suyo. Un baloncesto bonito y efectivo. Provocando innumerables errores en el rival y favoreciendo el rebote ofensivo. De entre todo ello destaca una jugada con Doncic y Ayón como protagonistas.

Servía el esloveno un balón a la pintura para ser empujado al aro. Sin embargo, el vuelo de la pelota, demasiado bombeado, provocó que por milímetros no se convirtiera en un triple que sumar a la cuenta del '7' blanco. Finalmente fue empujada la pelota por Ayón para sumar de dos.