Aunque se ha mejorado, la batería a veces sigue siendo una asignatura pendiente en Android. Eso también depende del cuidado que se le de al dispositivo, o sea, del propio usuario.

Sí, es verdad. Dependiendo de la gama de nuestro móvil puede que tengamos más posibilidades de tener una buena batería, aunque hay veces que ni nos libramos, como por ejemplo con el Moto Z o móviles de gama más baja como el mítico Nexus 5X , que ha pasado incluso por las manos de algún compañero del blog. Por ello, vamos a proporcionarte algunos truquitos sencillos para ahorrar algo de autonomía si eres de esos que incluso teniendo un «bicho» de móvil tiene problemas para llegar al final del día. ¡Vamos allá!

Cuidado con las aplicaciones en segundo plano



Cada día estamos más conectados, y eso es un hecho. Cada vez tenemos más redes en las que interactuar con más personas, lo que conlleva un aumento en las apps que usamos, y consecuentemente, en un gasto mayor de batería, pues todas estas apps se están ejecutando en segundo plano y es conveniente cerrarlas de vez en cuando.

Hay muchas apps que están abiertas sin que lo sepamos que consumen recursos

Si buceas por los ajustes de tu teléfono y vas al apartado «Batería» verás las apps que más consumen, y cuánto lo hacen, dependiendo de la versión de Android que tengas. Sólo debes hacer balance de cuáles te resultan realmente útiles y en caso contrario o cerrarlas y mantenerlas inhabilitadas o en su defecto, desinstalarlas. Sobre todo si no es que te vaya a ser muy útil que digamos.

Vigila qué se está sincronizando

Si has poseído un Nexus o un teléfono que dependa en gran medida de los servicios de Google sabrás a qué me refiero. A no ser que uses todos estos servicios y quieras tenerlos todo sincronizados, estos ajustes sirven para guardar todos los datos de cada apartado en los servidores de Google para restaurarlos en el caso de cambiar de teléfono o para mantenerlos todos sincronizados y poder usar múltiples dispositivos a la vez.

Por defecto todos estos ajustes se sincronizan automáticamente por lo que a lo mejor te encuentras con alguna app que se está comiendo tus datos sin que lo sepas en segundo plano y lo mejor sea desactivar dicha opción. Yo por ejemplo lo mantengo todo local, manteniendo un par de sincronizaciones activas, lo cual se nota. Y lo suyo, además.

Desactiva lo que no uses

Esto puede pareceros una tontería a muchos de vosotros, pero es más común de lo que parece. Normalmente no pasa, pero en ocasiones nos dejamos redes como el Wi-Fi y el Bluetooth activadas sin que nos demos cuenta, lo cuál gasta batería y no precisamente poca. Si os dejáis por ejemplo el NFC activado –en el caso de que lo tengáis– el chip no parará de funcionar hasta que lo desactivéis.

Algunas conexiones pueden estar funcionando sin parar, gastando recursos del sistema

Además, no olvidemos que hay aplicaciones que abren a posta tus conexiones para usarlas, por ejemplo Google Maps usando tu ubicación, por lo que hay que tener cuidado con permitirles más de lo que realmente quieres.

No está de más bajar tu panel de accesos directos y mirar qué tienes activado y desactivado, porque a lo mejor esa fuga de batería es porque tienes el Wi-Fi funcionando a tope. Que, por cierto, aquí hay que hacer un matiz: a veces el Wi-Fi busca redes automáticamente incluso apagado, por lo que en los Ajustes / Wi-Fi / Ajustes avanzados te sale una opción para que el ajuste busque redes incluso desactivado.

El brillo de la pantalla también es importante

Terminamos esta lista con un aspecto de nuestro móvil que puede pasar muy desapercibido. Es obvio que el gran recurso que usa el sistema para funcionar es la pantalla. Es lo que usamos para interactuar con nuestro teléfono –aunque antes no era así– y con un brillo alto y con un alto tiempo de suspensión nuestro Android necesitará más batería para mantener el ajuste todo el tiempo que esté activado.

Si nos vamos a Ajustes / Pantalla y reducimos el tiempo que tarda la pantalla en apagarse y mantenemos el brillo de la pantalla lo más bajo que tus necesidades te lo permitan le arrancaremos unos miliamperios a nuestro móvil que serán oro puro para acabar el día con autonomía suficiente para evitar el cargador en la medida de lo posible.