En los últimos tiempos, políticos, artistas y académicos nativos americanos han logrado avances extraordinarios. Estos logros representan mucho más que una simple adición al mosaico de la América actual. Subrayan el creciente poder de los nativos en las últimas dos generaciones. Durante la era conocida como Autodeterminación, las tribus indígenas y sus miembros transformaron no solo sus propias naciones, sino también la nación en general.
Cubierta del libro 'El latido de Wounded Knee'
El latido de Wounded Knee
David Treuer
Traducción de Tomás Fernández Aúz. Capitán Swing, 2026
680 páginas. 29 €
Finalista del National Book Award, de la Medalla Carnegie, y libro del año para el New York Times, TIME y The Washington Post, entre otros, El latido de Wounded Knee, de David Treuer (1970), de la tribu de los ojibwe, examina la historia reciente de los nativos americanos. A través de memorias, entrevistas y una extensa investigación, Treuer refuta las narrativas recurrentes de invisibilidad que marginan a los pueblos indígenas de Estados Unidos.
Entrelazando historias de familiares, voces de legisladores y análisis de la cultura juvenil actual, presenta visiones alternativas de la historia estadounidense. El resultado es un retrato documentado, conmovedor y caleidoscópico de "la supervivencia, la resiliencia, el orgullo y el lugar de los indígenas en la vida moderna". Pocas veces un solo volumen había intentado abarcar tanto.
Treuer toma el título de la célebre obra Enterrad mi corazón en Wounded Knee, de Dee Brown. Publicada en 1970, la reinterpretación que Brown hizo de las guerras del siglo XIX entre los indígenas y el gobierno federal caló hondo en toda una generación de lectores. El relato alcanzó su clímax narrativo con la masacre de Wounded Knee de 1890, cuando el Séptimo de Caballería se vengó de la derrota de Custer en Little Big Horn.
El texto de Brown avivó la creciente indignación contra las injusticias perpetradas por el gobierno federal y contribuyó a definir una época. Desde entonces, no ha dejado de reeditarse, quizá porque la historia de Brown dio la vuelta a los relatos del Oeste americano. Sustituyó el mito de la frontera por parte de los euroamericanos y su búsqueda de la libertad por la de los indígenas que "ya la poseían".
El problema radicaba en que Brown los presentaba como víctimas. A pesar de su nobleza y fortaleza, la historia nativa se convertía en un lento declive hacia la desaparición. La "desesperanza y la miseria" del siglo XX, escribió, fueron inevitables para unos pueblos derrotados que seguían perdidos.
Con todo, los relatos que ensalzaban la colonización y expansión europeas han ido quedando relegados al ámbito de lo anticuado, reemplazados por estudios sobre el colonialismo de asentamiento que abordan el pasado de forma más cautelosa. Treuer sintetiza con destreza estos estudios recientes y los entrelaza con anécdotas familiares. Los lectores encontrarán análisis de la implacable y violenta codicia de los exploradores europeos y, en ocasiones, sutiles alusiones a la también implacable capacidad de adaptación de las comunidades indígenas en el torbellino de los inicios de Estados Unidos.
En la segunda mitad del libro, que narra los acontecimientos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, el contrarrelato de Treuer al de Brown alcanza su máxima expresión. En particular, sus detalladas evaluaciones de lo que él denomina "convertirse en indígena" resaltan la resiliencia y el dinamismo de las comunidades tribales contemporáneas. Sugiere que los procesos interrelacionados, arraigados en la familia y la cultura, sustentan la soberanía de las tribus indígenas modernas. Demuestra que estos procesos son, de hecho, omnipresentes.
La soberanía se vive y se representa, a menudo a diario. También puede ser tan empoderador como valioso: "Creer en la soberanía", escribe Treuer, "y transitar por el mundo imbuido de la dignidad de esa realidad, es resolver una de las principales contradicciones de la vida indígena moderna: encontrar la manera de ser indígena y moderno a la vez".
El libro de Treuer sugiere la necesidad de una profunda reflexión sobre el significado de la historia estadounidense
La familia, las relaciones y la soberanía territorial son características esenciales de la América nativa contemporánea, cuyo sentido colectivo se ha fortalecido a lo largo de la llamada Era de la Autodeterminación. Sin embargo, el legado de la conquista persiste y las comunidades indígenas aún sufren desigualdades. También siguen enfrentando desafíos legales y políticos y amenazas de violencia.
Treuer escribe que en los últimos años la Corte Suprema de Estados Unidos se ha visto influenciada por las cuestiones de comunidad y obligación entre el gobierno y varias naciones indígenas. Pero también podría haber señalado que, desde 1978, la Corte ha configurado un "colonialismo de derecho consuetudinario" que socava la capacidad de los tribunales tribales para hacer cumplir las leyes penales y civiles contra los no indígenas, mientras que la degradación ambiental y la extracción de recursos afectan de manera desproporcionada a las comunidades indígenas.
Hoy las batallas coloniales se han trasladado de Wounded Knee al Congreso, donde las comunidades indígenas han salido victoriosas en ocasiones, con reformas legislativas que ofrecen a estas la oportunidad de corregir fallos judiciales erróneos. Así, la defensa política se ha convertido en un mecanismo eficaz para proteger a sus miembros, hacer cumplir las regulaciones ambientales y consolidar la soberanía de tales comunidades.
El libro de Treuer sugiere la necesidad de una profunda reflexión sobre el significado de la historia estadounidense y los relatos sobre el pasado. Urge forjar nuevas narrativas nacionales. La sugerencia de Treuer, por ejemplo, de que los pueblos indígenas han sido infectados por el colonialismo con una enfermedad "más poderosa de lo que la mayoría imagina", podría extenderse para incluir la subordinación que sufren otras comunidades marginadas por motivos de género, raza e historia.
Esta enfermedad también tiene el potencial de propagarse, porque no puede depender solo de los pueblos indígenas de Estados Unidos combatirla. Como explica Treuer: "Esta enfermedad es la historia que se cuenta sobre nosotros y la que nos contamos a nosotros mismos".
© The New York Times Book Review
