Ya lo decía Oscar Wilde: "La seriedad es el pecado original del mundo". Quizá por eso, y porque atraviesa la historia de la literatura, desde las grandes comedias de Plauto a las vanguardias, del Siglo de Oro a nuestros días, el humor es el gran protagonista de la Feria del Libro de Madrid. El Cultural invita hoy a ocho escritores a contestar esta encuesta bienhumorada:
1. ¿Qué importancia tiene el humor en la literatura?
2. ¿Y en su propia obra?
3. ¿Cuál es el libro más divertido que ha leído a lo largo de su vida? ¿Qué lo hace tan tronchante?
Eduardo Mendoza
"El humor es parte integrante de la literatura"
1. El humor es parte integrante de la literatura. El humor no es un ingrediente que se añade al final del guiso.
2. Puesto que buena parte de mi obra es claramente de humor, la respuesta parece obvia. De todos modos, quizás habría que distinguir entre humor y comicidad.
3. Lo cierto es que, a lo largo de mi vida, he leído muchos libros divertidos. No sabría hacer un campeonato. No suelo troncharme leyendo. El humor escrito funciona de manera distinta del humor visual o verbal. Aunque a veces me he reído en voz alta, pero eso es la excepción.
Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) es novelista y ensayista. Ganador del Premio Cervantes y del Princesa de Asturias de las Letras, su último libro es La intriga del funeral inconveniente.
Carmen Posadas
"Es de las mejores maneras de tejer complicidad con el lector"
1. Yo diría que es fundamental. Escribir es tejer complicidades con el lector. Y una de las mejores maneras de crear esa complicidad es a través del humor. También es muy útil si uno tiene que hablar de temas dolorosos, trágicos o complicados. Porque como decía Oscar Wilde, la mejor manera de hablar de las cosas serias es hacerlo en broma.
2. Yo recurro siempre a él. No sé escribir de otro modo . Tal vez porque los grandes escritores a los que admiro todos lo utilizan. Incluso los más inesperados. Yo como lectora me he muerto de risa, por ejemplo, leyendo La metamorfosis de Kafka. Es brillante cómo usa el humor para hacer aún más trágica la historia
3. No soy nada original en esto. El más divertido me sigue pareciendo El Quijote por lo novedoso, disruptivo, osado y genial que es. El humor inteligente tiene mucho de sorpresa, de inesperado y en esto Cervantes era un maestro.
En otro orden de cosas y sin comparar un autor con otro, me sigo muriendo de risa cada vez que leo a P. G. Wodehouse. En su caso ese factor sorpresa que para mí tiene que tener el humor, viene dado por las asociaciones verbales y las metáforas que usa, son desopilantes.
Carmen Posadas (Montevideo, 1953) es narradora y ensayista. Su última novela es El misterioso caso del impostor del Titanic.
Rafael Reig
"Toda novela tolerable tiene que tener humor"
1. El humor como género literario me cae como los chistosos de barra de bar, solo lo tolero un rato, igual que a los plañideros de la misma barra, y me interesa como la novela erótica o la criminal. Pero toda novela tolerable tiene que tener humor; si no, fracasa, porque la vida contiene humor. Kafka tiene mucho humor.
2. La misma que en mi vida, un día sin risas, a menudo de mí mismo, me parece un día echado a perder. La vida siempre me hace reír. El humor en la literatura es tan importante como lo que nos importa a todos, la metafísica, el cotilleo, el sexo, la soledad. La novela es una visión del mundo completa. Siempre intento usar el humor, pero quizá solo consiga un chiste malo.
3. Quien me conozca ya lo sabe: Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós. Me río a carcajadas. ¿Por qué? Pues porque también me he emocionado hasta las lágrimas, y me he enamorado de Fortunata y también de Mauricia la Dura, y he pensado en mi vida y en la historia de mi país. Y trata de mí, como todas las grandes novelas, incluyendo la Biblia, donde me identifico con Jesucristo y también con Judas.
Rafael Reig (Cangas de Onís, 1963) es novelista. Autor de Autobiografía de Marilyn Monroe y Lo que sé de Almudena.
Juan Manuel Gil
"La manera más seria para llegar a lo más profundo"
1. Para mí, casi la misma que en la vida. Es decir, toda. Es consuelo, desacato, rebeldía y complicidad. Si nos detenemos en nuestra tradición literaria, además, quién puede explicarla sin hablar de él en sus distintas manifestaciones. El humor es la manera más seria que hemos inventado para llegar a lo más profundo.
2. El humor me permite tocar los tormentos que me abrasan sin apartar la mano al instante. También con él celebro la vida, que no es poco. Cuando escucho decir que la literatura ha de atrapar un pedazo de vida, suelo imaginar a alguien soltando una carcajada en mitad de ese pedazo de vida, no llorando ni clamando un monólogo.
3. Fabulosas narraciones por historias, de Antonio Orejudo. Es desopilante de la primera a la última página. Su irreverencia es absoluta. Un bofetón a la solemnidad del mundillo literario y académico, entre otras cosas. No solo creo que es el libro más divertido, sino una de las mejores novelas españolas de nuestro tiempo.
Juan Manuel Gil (Almería, 1973) es novelista. Autor de Trigo limpio, La flor del rayo y Majareta.
Desirée de Fez
"Una herramienta increíble para mostrar nuestra complejidad"
1. Para mí tiene mucha. Y a veces siento que se infravalora un poco porque por humorístico se entiende exclusivamente divertido (¡como si eso fuera malo!). Y el humor es muchas cosas, es también ingenio, capacidad de observación, perspicacia y una herramienta increíble para mostrar nuestra complejidad (y sí, reírnos de ella).
2. Muchísima, fui incapaz de escribir autoficción sin reírme de mí misma y he sido incapaz de escribir mi primera novela sin usar el humor para contar a los personajes, incluso para explicar las cosas más duras que les suceden.
3. No sé si son los más divertidos que he leído, pero los libros de Nora Ephron estarían entre ellos. Era una genia de la observación humorística, ingeniosa, afilada, capaz de interpretar lo cotidiano y de autoanalizarse con una gracia inaudita. No me gusta mi cuello es especialmente divertido.
Desirée de Fez (Barcelona, 1977) es novelista, periodista y ensayista. Su última novela es No la dejes sola.
Laura Chivite
"El humor es inherente a la literatura"
1. La literatura es un reflejo de la realidad, y la realidad, incluso cuando es trágica, absurda, fea o triste, contiene humor. Por eso pienso que no es que el humor tenga importancia en la literatura, sino que me atrevería a decir que es inherente a ella. El humor entendido no como carcajada, sino como contraste, como ligereza, como belleza, como verdad.
2. Creo que antes utilizaba el humor como escudo, como una manera de no mostrarme demasiado, de protegerme de la solemnidad, como ironía distanciadora. Recientemente noté un cambio y ahora lo utilizo como recurso, sin temer lo profundo, sino como un acompañamiento de ello.
3. Me cuesta elegir uno. Recientemente releí El tigre de Tracy de Saroyan y me reí mucho. Pero me río mucho cuando leo. El último libro que leí fue Stoner de John Williams y me ocurrió lo mismo. Creo que los libros verdaderamente buenos, aunque cuenten cosas malas, me hacen feliz. Y eso, claro, hace que sonría.
Laura Chivite (Pamplona, 1995) es novelista. Autora de El ataque de las cabras.
Felipe Benítez Reyes
"Antídoto contra la solemnidad"
1. Mejor que una respuesta conceptual, una nominal: Cervantes, Nabokov, Monterroso, Sterne, Kafka... Cada cual con su peculiar sentido del humor, que en los autores únicos acaba resultando único, como las huellas dactilares. Por lo demás, para que se produzca un efecto humorístico sospecho que es imprescindible que el lector no oiga la risa del autor. Si la oye, la cosa pierde su gracia.
2. Como instrumento ocasional para un fin, no como un fin. Como antídoto contra la solemnidad y el melodramatismo. Como estabilizador emocional… No sé. ¿Tal vez para poder contar historias desoladoras sin que lo parezcan? Al fin y al cabo, el género humano es una pequeña broma –aunque a menudo muy pesada– en el inmenso guiñol del universo. Somos entes trágicos y a la vez entes cómicos, héroes y payasos, más o menos en alternancia. Si no aceptamos esa dualidad, podemos acabar inventándonos una identidad más falsificada de la cuenta.
3. Muchos. Entre ellos uno muy serio: La leyenda dorada, del fraile Santiago de la Vorágine. Una colección de hagiografías involuntariamente disparatadas. Y, por supuesto, El Quijote, ese libro cómico que el paso de los siglos ha convertido en un libro muy triste.
Felipe Benítez Reyes (Rota, 1960) es poeta y novelista. Su último libro es La gente.
Bernat Castany
"Es un catalizador existencial que facilita procesos que van más allá del jiji, jaja"
1. El humor, entendido no tanto como la proliferación de chistes o agudezas, sino como la capacidad de crear una atmósfera de ligereza e intrascendencia, que nos libere a todos de nuestros miedos y de nuestras culpas, es uno de los rasgos fundamentales de los grandes clásicos. Pienso, entre muchos otros, en Montaigne, Cervantes, Sor Juana Inés de la Cruz, Dickens, Austen o Mark Twain.
2. En mi obra, el humor tiene la función de hacerme dudar de mi capacidad de conocer sin hacerme renunciar al amor imposible por la verdad; de ayudarme a asentir con la realidad a pesar de todo, sin hacerme caer, por eso, en el fatalismo; y de ayudarme a buscar la felicidad (¿qué mayor felicidad que reír liberado de todo miedo o preocupación?) sin olvidarme que esta es imposible sin la de los demás (como los niños cuando juegan al escondite, debemos "salvar por todos"). Se trata, en fin, de un catalizador existencial que facilita (o desopila) procesos que van más allá (aunque sin negarlo) del mero jiji, jaja.
3. He leído muchos. Quizás mi interés por el humor, que concibo como la quintaesencia de lo cómico, me hace preferir libros que no mueven tanto a la risa como a la sonrisa. Pero puedo citar un par de cada. Que me hayan hecho reír: El Pentateuco de Isaac de Angel Wagenstein, que es un libro delicioso que utiliza muy bien el acervo de anécdotas judías centroeuropeas, y Mujer que sabe latín, de Rosario Castellanos, que tiene el don de la sátira alegre. Que me haya hecho sonreír: los Ensayos de Michel de Montaigne, El Quijote de Cervantes y Middlemarch, de George Elliot, que, en muchos aspectos, son el mismo libro, por su capacidad para reírse con benevolencia de todos nosotros.
Bernat Castany (Barcelona, 1977) es filósofo y ensayista. Autor de Pensamiento crítico ilustrado y Una filosofía de la risa.
